Un año de recuperación

Con los últimos datos difundidos por el INDEC se confirmó lo que hasta el momento era una percepción clara: la economía argentina cumplió un año de recuperación. En el mes de junio la economía tuvo una expansión interanual del 4% y con respecto al mes de mayo desestacionalizado aumentó un 0,3%. Esto implica que, en promedio, en el segundo trimestre del año el PBI argentino aumentó un 2,6% respecto al mismo período del año 2016 y un 0,8% respecto al período enero-marzo 2017 desestacionalizado. Considerando la primera mitad del año, el primer semestre de 2017 mostró un nivel de actividad promedio 1,6% mayor al del primer semestre de 2016.

Iniciada tibiamente en el tercer trimestre del año pasado, cuando el PBI tuvo un imperceptible rebote del 0,1% respecto al trimestre anterior (ajustado por estacionalidad), la recuperación económica acumula cuatro trimestres consecutivos de variaciones positivas. Además, el nivel general de actividad económica ya supera al que se registraba al momento de la llegada de Cambiemos al gobierno y está en los mismos valores que el mes de noviembre de 2015.

Sin embargo, como la recesión del año pasado comenzó con una caída en el nivel de actividad en el mes de junio de 2015, aún no se alcanzó el último máximo aunque, como puede verse en el gráfico, sería tan solo una cuestión de tiempo. Estimamos que para el comienzo del cuarto trimestre del año la economía haya recuperado su nivel máximo previo. De esta manera, la economía argentina pasaría de su fase de recuperación a la fase de crecimiento, esto es, a la creación de riqueza por encima de su último máximo.

El análisis sectorial

Haciendo un análisis sectorial se observa que la recuperación, además de consolidarse a lo largo del tiempo, muestra un proceso de difusión sectorial importante. Cada vez son más los sectores de la economía que dejan de lado las variaciones negativas, comienzan a recuperarse, e incluso ya muestran expansión durante varios meses. En los siguientes gráficos se puede apreciar con bastante claridad este fenómeno. En el eje vertical se ubican las variaciones interanuales del mes (para el primero, diciembre de 2016, y para el segundo los datos de junio 2017) y en el eje horizontal las variaciones interanuales acumuladas hasta el mes en consideración.

Así se delimitan cuatro regiones que indican si el sector en particular se encuentra entrando a una recesión, si hace ya algún tiempo que se encuentra contrayéndose, si está comenzando a tener un proceso de recuperación o si se encuentra en expansión desde hace algunos meses. Se identifica que en el mes de diciembre del año pasado, la economía se encontrada a grandes rasgos separada en tres tercios: un grupo atravesando un proceso de contracción (rojo), otro con una variación acumulada negativa pero con variaciones mensuales positivas que comenzaban a sacarlos de la contracción (amarillo) y un tercer grupo de sectores que ya mostraban expansión (verde) tanto con tasas acumuladas como marginales positivas.

Pasados seis meses el panorama es claramente distinto, los sectores que representan alrededor del 95% de la economía ya están en un proceso de recuperación consolidado, solo un sector continúa en transición, y otro (minería) presenta aún importantes problemas de actividad, continuando en zona de contracción.

Fuente: Invecq

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