¿Qué pasa con la inversión?

Para Pablo Besmedrisnik, Director de Invenómica, el gas y el petróleo serán el epicentro de los desembolsos por inversiones en el futuro próximo “El sector petrolero viene de largos años sin grandes inversiones, la oportunidad de Vaca Muerta sigue latente y la necesidad argentina de equilibrar su balance energético es clara. Y evidentemente así lo entienden las empresas del sector”, sostiene entrevistado por Portfolio Personal.

Luego de que este mediodía, el ministro de hacienda, Nicolás Dujovne, dijera durante la presentación del presupuesto 2018 en el Congreso que espera que las inversiones se incrementen en un 12% el año próximo -para llegar al 17% del PBI-, entrevistamos a Pablo Besmedrisnik, Director de Invenómica, para conocer su visión al respecto.

El fortalecimiento del proceso inversor dependerá fundamentalmente de que se consolide el ritmo de crecimiento, de la estabilidad macroeconómica y política, y de que el esquema de altas tasas de interés evite que el sector público siga desplazando al privado como sujeto de crédito”, anticipa. La nota completa, a continuación. 


¿Cuál es su mirada hoy sobre la inversión en el país?

La lógica de la dinámica inversora corriente está empujada, como no podía ser de otra manera, por los sectores que ofrecen mejores promesas de crecimiento. Las empresas están apostando con más fuerza a proyectos de mediano y largo plazo basados en los recursos naturales o ligados a la construcción, y fueron hasta ahora menos proclives a invertir en sectores más ligados al consumo, como consecuencia de un repunte aún poco vigoroso de sus variables asociadas.

Esta realidad se aprecia al observar los predictores del crecimiento económico, que ya hace tiempo muestran buenos guarismos al anticipar la evolución de la industria y la construcción, pero recién hace pocos meses han comenzado a ofrecer buenos aunque limitados resultados en la perspectiva del consumo. La construcción y los equipos durables de producción son las variables que aparecen liderando la evolución de la inversión.

¿En este marco, es optimista a futuro?

Una buena aproximación a la evolución de los desembolsos por inversión en el mediano plazo son los proyectos que informan las empresas. Los anuncios de inversión son la manifestación de la voluntad de invertir, que no necesariamente se refleja finalmente en inversiones concretas. Sin embargo, evidencia con algún grado de anticipación la evolución y la orientación sectorial y regional que tendrá la inversión.

De la observación de los anuncios de inversión durante los primeros siete meses del 2017, que releva la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional, surge que el sector gas y petróleo será el principal epicentro de los desembolsos por  inversiones en el futuro próximo (el 58,2% del total). El sector petrolero viene de largos años sin grandes inversiones, la oportunidad de Vaca Muerta sigue latente y la necesidad argentina de equilibrar su balance energético es clara. Y evidentemente así lo entienden las empresas del sector. La minería y los desarrollos inmobiliarios son otros sectores destacados.

¿Qué pasa con la infraestructura? 

Se prevé que crezca  la inversión asociada a este sector, que viene también largamente rezagado y se espera, motorice la inversión en la Argentina. Con la consolidación de la recuperación de las variables ligadas al consumo doméstico, es esperable que la inversión se diversifique sectorialmente durante los próximos meses, alcanzando a esferas económicas más atadas al poder adquisitivo de la población. La reciente mejora en la confianza del consumidor, el incipiente fortalecimiento de las ventas de electrodomésticos y otros indicadores conexos, son indicios de que existirán oportunidades de inversión en esos sectores.

¿Se destaca alguna región del país en particular?

Desde la perspectiva regional, se puede apreciar que la cuenca petrolera neuquina será el principal destino de las inversiones. La provincia de Neuquén concentra el 34% de los anuncios de inversiones (petróleo y gas), la provincia de Buenos Aires el 15% (servicios públicos, bienes de consumo y agroindustria) y Chubut el 8% (petróleo).

Es interesante mencionar que el fondeo del proceso de inversión está siendo por ahora abrumadoramente de empresas de origen argentino. La construcción, que está en robusto crecimiento, es el destino inicial natural de la capacidad de ahorro nacional. Y a eso se le suma el hecho de que las empresas petroleras que están liderando el esfuerzo inversor también son locales.

¿Y si miramos hacia fuera?

Otros orígenes relevantes de la inversión son Francia, Canadá y China. No obstante ello, a pesar del carácter local de las firmas que encaran la inversión, no se puede soslayar que los bienes de capital que sirven para concretar esas inversiones son en buena parte importados y generan un impacto inmediato sobre la balanza de pagos.

El fortalecimiento del proceso inversor dependerá fundamentalmente de que se consolide el ritmo de crecimiento, de la estabilidad macroeconómica y política, y de que el esquema de altas tasas de interés evite que el sector público siga desplazando al privado como sujeto de crédito.

Fuente: Portfolio Personal

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