Perspectivas del Comercio Internacional de América Latina y el Caribe

Recuperación en un contexto de incertidumbre

Esta primera edición de Perspectivas del Comercio Internacional de América Latina y el Caribe —que es la continuación del Panorama de la Inserción Internacional de América Latina y el Caribe con un nuevo título— corresponde a 2017 y contiene tres capítulos. En el capítulo I se describe el contexto internacional actual y la recuperación del comercio de la región. Pese al reciente repunte del crecimiento mundial, el contexto internacional se presenta incierto en el mediano plazo, con la persistencia de dudas con respecto a la sostenibilidad de la recuperación de la economía mundial, los desafíos que plantea la revolución digital al comercio tradicional y la irrupción de movimientos políticos en países desarrollados. A su vez, estos factores tendrían un impacto en las políticas de fomento a la inversión y la diversificación productiva. En este contexto de incertidumbre, el comercio exterior de América Latina y el Caribe muestra signos de recuperación, tras haber registrado un desempeño negativo durante el cuatrienio 2012-2016. En 2017 se proyecta un aumento del 10% del valor de las exportaciones regionales de bienes. Esta expansión se descompone en un incremento de los precios del 6,5% y un alza del volumen del 3,5%. Tras cuatro años de caída de su valor, las importaciones de la región también se recuperan y se proyecta que crezcan un 7,0% en 2017. Dicha mejora se explica principalmente por un aumento del 5,0% en los precios de la canasta de importación, al que se suma un leve incremento (2,0%) del volumen importado. En el capítulo II se revisa el comportamiento de la región en el comercio mundial de servicios en general, y de servicios modernos en particular, desde 2005. Esta última categoría se refiere a los servicios que se comercializan principalmente por Internet, como servicios de telecomunicaciones, informática e información, servicios financieros, seguros y servicios de pensiones, regalías y otros servicios empresariales. América Latina y el Caribe tiene una participación marginal en el comercio de servicios modernos (menos del 2% de las exportaciones mundiales), aunque este es el rubro más dinámico del comercio internacional. En el capítulo se examina la experiencia de las principales economías de la región con respecto a los servicios exportados indirectamente mediante su incorporación en las ventas de bienes industriales al exterior. Dichos servicios resultan clave para la competitividad internacional de estos productos. Algunos países sudamericanos incorporan una alta proporción de servicios nacionales en sus manufacturas exportadas, cuyo costo podría aumentar. Las empresas exportadoras de bienes industriales en Costa Rica y México contratan proporcionalmente más servicios importados que otras empresas similares en América del Sur debido, en cierto modo, a que están más integradas en cadenas de valor norteamericanas. Las diferencias entre los países con respecto a su dinámica exportadora se deben, en parte, a la existencia de estrategias público-privadas activas en ámbitos como el capital humano y la certificación, el trato impositivo que reciben las empresas y la atracción de inversión extranjera directa. Además, son pocos los esquemas subregionales de integración que cuentan con iniciativas activas para promover este tipo de comercio. En el capítulo III se ofrece una visión panorámica de la participación de América Latina y el Caribe en el comercio agropecuario mundial desde 2000 y se formulan recomendaciones de política para elevar la contribución del sector al desarrollo regional. Se destacan las especificidades de las distintas subregiones y países respecto de varias métricas (exportadores e importadores netos, peso del sector agropecuario en las exportaciones e importaciones totales, composición de la canasta exportadora, principales mercados de destino y proveedores, y evolución de la concentración por productos y mercados, entre otras). Si bien se constata que la región es un proveedor mundial relevante en varios rubros agropecuarios, estos corresponden sobre todo a bienes primarios, con una muy baja presencia de productos de la agroindustria. La concentración por productos es especialmente elevada en los envíos a Asia, región que se ha convertido en el principal mercado para las exportaciones agropecuarias de la región. Por el contrario, la mayor diversificación se observa en el comercio intrarregional. A continuación, se aborda el papel central que le cabe a la política industrial para “descomoditizar” la oferta exportadora agropecuaria regional mediante la creación de atributos diferenciadores y el procesamiento de los productos que hoy se exportan casi exclusivamente en forma bruta. Por último, se destaca la importancia de los acuerdos comerciales para mejorar el acceso de dicha oferta a mercados relevantes y altamente protegidos.

Fuente: CEPAL

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