Nuevo acuerdo comercial EE.UU.-México acota incertidumbre, pero no la elimina al no conocerse los textos que permitirían tener una valoración completa

El 27 de agosto se anunció un nuevo acuerdo comercial de principio entre México y EE.UU.; Canadá está en
negociaciones con EE.UU. para sumarse al acuerdo. El 31 de agosto la administración Trump notificó al Congreso
de EE.UU. su intención de firmar un tratado comercial con México, al que Canadá podría incorporarse. A partir de
esa fecha el equipo del presidente Trump cuenta con un periodo de 30 días para proporcionar al Congreso los
detalles del acuerdo por escrito, e informar sobre la adhesión de Canadá, si ocurre1
.
Las modificaciones más relevantes con respecto al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN)
involucran nuevas reglas y cláusulas que deberán cumplir las exportaciones de vehículos ligeros a EE.UU. para
gozar de un arancel cero, cuyo efecto sobre la competitividad dependerá no solo del cumplimiento de los nuevos
umbrales de contenido regional y producción en regiones de altos salarios, sino de la continuidad del arancel NMF
de OMC de EE.UU. en este segmento.
A las nuevas disposiciones en el sector automotriz se suma la definición de una vigencia de 16 años del acuerdo,
con revisiones cada seis y posible extensión por 16 años más en cada revisión. Esta nueva vigencia si bien no es
indefinida como sería deseable, permitió destrabar la negociación por la intención de EE.UU. durante todo el
proceso de incluir la cláusula Sunset que proponía una terminación automática del tratado a los cinco años si las
partes no acordaban extenderlo. La nueva cláusula de vigencia no implica una terminación automática a los seis
años. En caso de que llegado este momento no acordaran extenderlo por otros 16, negociarían cada año para
intentar alcanzar un acuerdo que permitiera extenderlo por ese periodo de tiempo.
El acuerdo entre México y EE.UU. no contempla el capítulo 19 del anterior tratado (sobre resolución de
controversias en paneles internacionales). No obstante, ello no implica una eliminación de dicho capítulo,
simplemente se dejó que este tema se retomara en las negociaciones con Canadá que ya reiniciaron. Además, el nuevo acuerdo no contempla la estacionalidad en las exportaciones agrícolas de México a EE.UU. como pretendía
inicialmente EE.UU.; y contempla la inclusión de sectores clave en el acuerdo, como el energético.

Fuente: BBVA

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