Monitor Macroeconómico – Marzo 2018

70 años de la seguridad Social
Por Ramiro Castiñeira @rcas1
La reciente reforma previsional modificó la forma de indexar los haberes jubilatorios. La fórmula previa indexaba principalmente por recaudación tributaria, dado que tras la destrucción del Indec, no había un índice de precios. La recuperación de las estadísticas en 2016 le permitió al Gobierno proponer esta nueva fórmula que indexa principalmente por inflación, en línea con los estándares internacionales.
Pero la fórmula previa tenía otro problema todavía más profundo aún que haber nacido como fruto de una mentira. El Gobierno se encontró ante la necesidad de bajar la presión impositiva para recuperar la competitividad perdida de la economía. Pero si reducía el peso de los impuestos y dejaba la vieja fórmula vigente, terminaría también bajando las jubilaciones y afectando el poder de compra de los haberes.
La magnitud del problema no es menor, porque el gobierno anterior coronó al país como el de mayor presión impositiva a nivel mundial. Este récord condena a muchas empresas a la imposibilidad de exportar, ya que son caras antes de cruzar la frontera. No importa el impuesto que se analice, sea IVA, Ganancias o seguridad social, la Argentina es el país con las mayores alícuotas a nivel mundial. Sin necesidad de recordar que además usamos
impuestos que el mundo desarrollado ni conoce, como las retenciones, el impuesto al cheque o Ingresos Brutos. Esta maraña de impuestos actúa como una boleadora en los pies de cualquier empresa que se proponga exportar, quedando atrapada en las pampas.

La nueva fórmula de movilidad permite despejar el camino para bajar la presión impositiva sin afectar el poder de compra del jubilado. Aun esperando una inflación de 22% para este año, puede proyectarse que la nueva fórmula otorgaría un aumento superior a 24% (a los ya anunciados de 5,7% en marzo y 5,7% en junio, nosotros proyectamos 7,3% en septiembre y 5,0% para diciembre).

Dado el rezago en la fórmula, la jubilación le ganará al alza de precios este año, siempre que la inflación no supere el 22%. En este escenario inflación y jubilación empatan en promedio con un incremento del 24% anual. Pero si lo supera, no descartamos que el Gobierno decida un nuevo adicional en el segundo semestre del año, en la proporción
que asegure que no caiga el poder de compra del jubilado durante 2018.

…sigue…

Fuente: Econométrica

Leer más Informes de:

Macroeconomía