La Inversión lidera

Los números oficiales del INDEC publicados esta semana ratificaron que la recuperación económica continuó su marcha durante el transcurso del segundo trimestre del año, al igual que estimamos que lo sigue haciendo en la actualidad. En el período abril-junio, la economía tuvo una variación positiva del 2,7% en comparación al mismo período del año pasado y del 0,7% respecto al primer trimestre del año actual, una vez apartados los factores estacionales. Tomando el primer semestre en conjunto, la economía argentina marcha a un ritmo anualizado del 4%.

El avance del segundo trimestre se dio al ritmo del incremento en el consumo privado (3,8%), el consumo público (1,4%) y fundamentalmente en la inversión, destacándose con una variación del 8,3% respecto al primer trimestre del año. Con los números de las cuentas nacionales sobre la mesa, se puede asegurar con precisión algo que se afirma cada vez más entre analistas y funcionarios públicos: el motor del nuevo ciclo económico alcista, que comenzó a transitar la economía argentina desde fines del año pasado, es la inversión. Este hecho implica otro cambio importante respecto a la dinámica económica argentina de los últimos años. Desde el año 2012 en adelante, la inversión ha tenido un comportamiento más decepcionante que el del producto bruto, lo que resultó, lógicamente, en una menor participación de la acumulación de capital sobre el total de la riqueza nacional. El 2017 será un punto de inflexión en este aspecto, recuperando marginalmente parte del terreno perdido por la inversión sobre el total de la economía en los últimos años.

Ciclos de recesión y recuperación: similares pero distintos

Otro aspecto interesante respecto a la inversión y la sostenibilidad del proceso de recuperación surge de la comparación con otro ciclo de recesión y recuperación, similar y cercano en el tiempo: el de 2014-2015.

Como se observa en los gráficos, en el ciclo 2014-2015, la inversión también jugó a favor de la recuperación. Sin embargo el comportamiento fue mucho más volátil. Mientras que en el segundo trimestre de 2014 (cuando la economía todavía caía en promedio) la inversión ya mostraba la primera variación positiva, en el tercer trimestre experimentó una abrupta caída que continuó hasta el último trimestre de 2014. En los primeros tres meses del 2015, mostró un fuerte rebote (6,3%) para desacelerarse nuevamente y crecer apenas 0,6% en el segundo trimestre. Este comportamiento errático e inestable de la inversión da cuenta de un proceso de alta incertidumbre, sin horizonte claro de mediano plazo.

Fuente: Invecq

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