La gobernanza de los recursos naturales y los confictos en las industrias extractivas

El caso de Colombia

Los conflictos sociales relacionados con la extracción de los recursos naturales se encuentran entre los más numerosos y de mayor incidencia en América Latina y el Caribe. Pese al gran potencial de los recursos naturales como motor de crecimiento y desarrollo, la región no ha sido capaz de aprovechar plenamente la capacidad y el dinamismo acontecido en los períodos de bonanza económica propiciados por el alza en los precios de las materias primas. En muchos casos la expansión del modelo extractivista en la región ha implicado una explosión de los conflictos sociales vinculados a estas industrias, motivados por una amplia variedad de causas, muchas veces entrelazadas, de tipo coyuntural y estructural, entre las que se encuentran los altos niveles de pobreza, la desigualdad, la ausencia del Estado en vastos territorios, la existencia de enclaves productivos, la histórica marginación de algunos grupos étnicos y sociales y la falta de provisión de servicios básicos, entre otros factores. Esta creciente conflictividad ha puesto de manifiesto las diferentes concepciones existentes sobre la gestión de los recursos naturales, el medio ambiente y el territorio, poniendo en disputa el propio concepto de desarrollo. Ante estos desafíos, la gobernanza de los recursos naturales propuesta por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) surge como un elemento imprescindible en la prevención y resolución de estos conflictos. La multiescalaridad característica de estos conflictos sociales y socio-ambientales vinculados con las industrias extractivas, ilustrada por un complejo entramado de actores sociales, económicos y políticos situados en diferentes escalas de acción, ha profundizado la existente asimetría de poder entre los diferentes actores, moldeando e incluso perpetuando los propios conflictos. En muchos casos, debido al gran peso económico de las grandes corporaciones, sus intereses empresariales han llegado a sustituir al Estado, reorientando la economía del lugar sin generar encadenamientos productivos relevantes más allá de la actividad extractiva. No obstante ello, no es posible desestimar el rol del Estado en la creación y profundización de muchos de estos conflictos sociales vinculados con las industrias extractivas. El Estado, como agente redistributivo y propietario de los recursos del suelo y el subsuelo en la región, está llamado a jugar un rol esencial en la transformación de los conflictos sociales relacionados con dichas industrias y en la eliminación de las señaladas asimetrías. Junto al rol protagonista del Estado, la gobernanza de los recursos naturales a escala global requiere de un diálogo multi-actoral que involucre a la sociedad civil, las empresas privadas y las comunidades originarias mediante espacios de diálogo efectivos. Las nuevas “necesidades glocales”, es decir, las asimetrías surgidas en el encuentro entre lo local (los pueblos indígenas, los movimientos campesinos o los actores locales) y lo global (las empresas multinacionales y el capital) re-significan los recursos naturales previamente no explorados, rearticulando territorios marginados, en base a su valor como inputs esenciales de las nuevas sociedades híper tecnológicas. Ciertos recursos naturales, específicamente los no renovables, han adoptado un carácter estratégico y crítico para los Estados en base a su creciente demanda y consumo por parte de los centros económicos de poder, cada vez más dinámicos y cambiantes, localizados en otras latitudes. Existe una tensión latente en relación al uso del territorio por parte de los diferentes actores, enmarcados en lógicas distintas y muchas veces contrapuestas. Esto se pone de relieve en mayor medida en las tensiones surgidas con la implementación de la consulta previa y los derechos territoriales de los pueblos indígenas, como explora el presente documento. Debido a la estrecha relación que plantean estos pueblos entre tierra y territorio, y su vínculo con la autonomía, la importancia del reconocimiento de la diversidad y la diferencia cultural se ha vuelto cada vez más relevante. El presente documento explora la génesis, profundización, resolución y transformación de los conflictos sociales vinculados con las industrias extractivas, con miras a los distintos contextos económicos, sociopolíticos e históricos de la región. Para ello presenta distintas visiones del problema, tanto desde el punto de vista del gobierno, como del sector privado y las comunidades locales. El documento presenta el vínculo entre la nueva gobernanza de los recursos naturales para América Latina y el Caribe promovida por la CEPAL y los distintos mecanismos existentes para la superación de la conflictividad social aplicables al sector de las industrias extractivas. En la primera sección, el documento presenta un breve marco teórico relativo a los conflictos vinculados con las industrias extractivas y la geopolítica de los recursos naturales. En la segunda sección, se exponen las múltiples variables que generan los conflictos sociales vinculados con las industrias extractivas en la región y se clasifican los conflictos sociales en función del tipo de demandas que reivindican los actores, grupos o movimientos sociales involucrados. La tercera sección analiza las herramientas de prevención, análisis y gestión de los conflictos vinculados a las industrias extractivas. La última sección aborda el caso de Colombia, exponiendo la importancia económica, política y social del sector extractivo así como una caracterización de los conflictos sociales vinculados a las industrias extractivas en el país. Finalmente, el documento presenta un conjunto de conclusiones finales aplicables al contexto latinoamericano.

Fuente: CEPAL

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