INTERVENCIONES CAMBIARIAS Y EL BALANCE DEL BANCO CENTRAL

En el marco del esquema de metas de inflación elegido para cumplir con el objetivo de lograr una inflación baja y sostenible en el tiempo, el Banco Central anuncia su meta de inflación y utiliza la tasa de interés de corto plazo como instrumento para alcanzar dicha meta. Fijar la tasa de interés implica que si se expande o contrae la cantidad de dinero sin que dicha variación responda a un cambio en la demanda de dinero, la liquidez adicional o faltante será absorbida o provista por el Banco Central, principalmente a través de operaciones de pases y colocaciones de LELIQ (aunque también se realizan operaciones de mercado abierto y licitaciones de LEBAC). Cabe aclarar que la tasa de interés no se fija en un valor puntual, sino que se establece un corredor de tasas de interés, con lo cual podrían observarse fluctuaciones de la tasa de interés dentro de este corredor sin que automáticamente se gatillen operaciones de esterilización, que sólo serían necesarias si la tasa de mercado se aproximara al piso o al techo del corredor. 

En el caso de la compra de reservas internacionales por parte del Banco Central se genera una expansión en la cantidad de dinero. Si esta expansión no es demandada por algún agente económico, se produce un exceso de liquidez que presiona a la baja sobre la tasa de interés del mercado. Si esto ocurre cuando la tasa de interés está en el piso del corredor de tasas, automáticamente el Banco Central esteriliza este exceso mediante pases pasivos o colocaciones de LELIQ. Es así que junto con el aumento de las reservas internacionales debería observarse un incremento en sus pasivos no monetarios. Esta es la tendencia observada desde mediados de 2016, período en el cual se acumularon aproximadamente 31.000 millones de dólares, y el stock de letras y pases netos en términos del PIB pasó de 8,5% a 12,3% en el mismo lapso. En el gráfico 1 se puede observar el movimiento de ambos ítems del balance del Banco Central.

De forma contraria, cuando el Banco Central vende reservas internacionales, como en los últimos dos meses, impulsa una contracción de la cantidad de dinero, que podría generar un faltante de liquidez (dependiendo de las condiciones de la demanda de dinero), y presionar a la tasa de interés a la suba. Habitualmente este faltante de liquidez se satisface con la reducción de LEBAC y de LELIQ. Si la escasez de liquidez llevase la tasa al techo de su corredor automáticamente la misma se proveería con pases activos.  

¿Se observa este movimiento simultáneo de reservas internacionales y pasivos no monetarios en el balance del Banco Central? Efectivamente, el gráfico 1 muestra el movimiento simultáneo de ambas variables. Otra manera de ver este fenómeno es analizar el ratio de letras (LEBAC y LELIQ) más pases netos sobre reservas internacionales. En el gráfico 2 se puede apreciar que este ratio se encuentra practicamente estable desde 2015.  

En conclusiónlos activos y pasivos de la autoridad monetaria se mueven de manera sincronizada como consecuencia de las intervenciones cambiarias. Por lo tanto, así como la compra de reservas no implica una trayectoria insostenible de los pasivos, la venta de las mismas no representa una dilapidación de los activos.

Fuente: BCRA

Leer más Informes de:

Macroeconomía Precios