Informe Económico Semanal Banco Ciudad N° 429

En las últimas semanas, se conocieron los primeros datos de producción del mes de junio, los cuales dejan entrever un nuevo avance del nivel de actividad en el segundo trimestre del año, cercano al 1% trimestral (4% interanual). Este repunte sigue centrado en una recomposición de la construcción, el mercado inmobiliario y el consumo de bienes durables, el cual ayuda a compensar a nivel agregado el débil desempeño que aún exhibe el comercio minorista, y que se ve apalancado en un creciente protagonismo del crédito al sector privado, pese al endurecimiento de las condiciones monetarias impulsado por el Banco Central en su búsqueda por cumplir con su objetivo inflacionario. Asimismo, se conoció el resultado fiscal de junio, el cual marcó un sobrecumplimiento de la meta oficial para la primera mitad del año, en parte ayudado por los recursos provenientes del blanqueo impositivo, pero también por el recorte de subisidios a la energía y ganancias de eficiencia en los gastos operativos del Estado. En lo que hace a los datos del nivel de actividad, el Índice Construya, que mide la actividad de empresas líderes proveedoras de insumos de la construcción, en junio experimentó una suba de 17% interanual (i.a.), la más pronunciada desde mediados de 2015, acumulando en el primer semestre un alza del 5,7% anual. En su comparación mensual, el indicador se incrementó 5% con relación a mayo (medido sin estacionalidad), finalizando el segundo trimestre con un salto de 10,2% respecto al primero. En cuanto al mercado inmobiliario, la cantidad de actos de compra-venta de propiedades en la Ciudad de Buenos Aires continuó mostrando un importante dinamismo, con un crecimiento del 39,2% interanual en junio y un rol cada vez más relevante del crédito hipotecario, que abarcó al 22% de las escrituras, su nivel más elevado en más de una década. En la misma línea, el consumo de bienes durables también se mantuvo firme, liderado por el patentamiento de vehículos 0Km, que en junio creció un 39,8% interanual y acumuló una expansión de 33,4% en el primer semestre, acompañado por la venta de motocicletas, que aumentó un 53% en junio con respecto a un año atrás y 49% en lo que va de 2017. Todos estos sectores están siendo apalancados por un robusto crecimiento del crédito al sector privado, que exhibió un alza del 30% anual en junio, con una aceleración que llegó hasta el 32% en los primeros días de julio. En particular, sobresalen los fuertes aumentos en los préstamos prendarios (+61% i.a.), personales (+53%) e hipotecarios (+34%), en un contexto en el cual la disponibilidad de instrumentos como las UVAs ayudan a canalizar la demanda de financiamiento para la compra de inmuebles y durables durante la transición a un escenario de menor inflación, más que compensando los efectos del endurecimiento inicial de las condiciones monetarias. En esta línea, tal vez el caso más paradigmático sea el de los créditos hipotecarios en UVAs, claves en el repunte del mercado del mercado inmobiliario y el resurgimiento de los proyectos de construcción de viviendas. En junio, los préstamos hipotecarios crecieron un 4,9% mensual y 34% interanual, concentrando las financiaciones en UVA alrededor del 70% del total, frente a un 50% durante mayo. Asimismo, datos preliminares indican que julio podría marcar un nuevo récord de colocaciones de hipotecarios UVA, observándose en los primeros 19 días del mes un incremento de casi 45% en las financiaciones promedio diarias con respecto a junio, habiéndose otorgado ya más de $12.400 millones bajo esta modalidad desde su lanzamiento a mediados del año pasado. Finalmente, en lo que hace a los datos del resultado fiscal, vale la pena destacar que se logró sobrecumplir la meta estipulada para el primer semestre del año. En dicho período, el déficit primario resultó equivalente a 1,5% del PIB, situándose medio punto porcentual por debajo de la meta oficial de 2% del Producto. De este modo, habiendo transcurrido la mitad del año, el déficit acumulado equivale al 36% de la meta anual (4,2% del PBI), lo cual despeja el camino para la consecución de dicho objetivo. En los primeros seis meses del año, los rubros de las erogaciones con mayores subas incluyeron las prestaciones sociales (41,4%), los gastos de funcionamiento (36,1%) y los gastos de capital (30,6%), destacándose la inversión en transporte (61,6%), vivienda (66,1%) y educación (155,4%). En tanto, las restantes partidas del gasto crecieron solamente un 8,9%, registrándose variaciones negativas en las erogaciones destinadas a subsidios (-5,1%), gastos operativos (-13,2%) y el déficit de las empresas públicas (-47,9%), reflejando una mayor eficiencia en estos tres últimos rubros.

Fuente: Banco Ciudad

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