INFORME ECONÓMICO SEMANAL BANCO CIUDAD Nº 468 – 21 de Septiembre de 2018

Esta semana, el Poder Ejecutivo envió al Congreso el Proyecto de Ley del
Presupuesto Nacional 2019, el cual plantea, por primera vez en 11 años, un
equilibrio entre ingresos y gastos (antes del pago de intereses de la deuda),
apuntando a reducir las necesidades de financiamiento del gobierno nacional y, en
conjunto con una reforzada asistencia del FMI, dar forma a un marco de mayor
certidumbre y estabilización del frente financiero, condición básica para iniciar una
normalización del resto de las variables macroeconómicas.
El escenario macroeconómico que sirve de base a las proyecciones de ingresos y
gastos del Presupuesto está caracterizado por una contracción promedio de la
actividad económica tanto en 2018 como en 2019, aunque con un repunte en el
margen el año que viene. La baja prevista para el corriente año es del 2,4%, como
resultado del impacto de una serie de shocks externos e internos que encontraron
a la economía argentina en una situación aún vulnerable, al no haber llegado a
corregir hasta ese momento los desequilibrios macroeconómicos heredados. Para
el año próximo, el proyecto de ley contempla una baja promedio de 0,5%, aunque
anticipa un crecimiento punta a punta, el cual no llegaría a compensar la baja del
tramo final de 2018 que daría lugar a un fuerte “arrastre estadístico” negativo.
El escenario planteado en el Presupuesto considera también una desaceleración de
la inflación en 2019 luego del salto verificado en la segunda parte de este año,
previéndose una mayor estabilidad en el tipo de cambio. Si bien la inflación
promedio que se estima para 2019 (34,8%) resulta levemente superior a la
anticipada para 2018 (32,6%), esta convergería en el mes de diciembre a 23%, en
un marco de menores incrementos en las tarifas de los servicios públicos (gran
parte de las correcciones ya estarían realizadas al cierre del corriente año) y una
mayor estabilidad del tipo de cambio, que promediaría $40,1 en 2019 según el
proyecto, tras la fuerte suba verificada en 2018.
En materia fiscal, el proyecto prevé el equilibrio presupuestario primario, por una
combinación de mayores ingresos y menores gastos, ambos medidos en términos
reales. Por el lado de los ingresos, se proyecta un crecimiento nominal del 41,8%
interanual, equivalente a un aumento de 1,2% del PIB, explicado básicamente por
el establecimiento de derechos de exportación para todos los productos y servicios,
que aportaría 1,1% del Producto. El gasto primario, por su parte, presentaría un
incremento de 24,5%, que resultaría en un descenso de 1,5 puntos del PIB,
acumulando una baja de 4 puntos del Producto desde el año 2015.
Sobre la base de las señales que apuntan a la convergencia al equilibrio de las
cuentas públicas, combinadas con una reformulación del acuerdo con el FMI
(incluyendo la perspectiva de un refuerzo del programa), esta semana se
profundizó el cambio de humor en los mercados, sumándose a los aumentos de los
precios de los bonos y acciones locales, un retroceso en la cotización del dólar.
Los incrementos en las cotizaciones de los títulos públicos son el espejo de la
reducción que ha venido registrando la prima de riesgo país desde comienzos de
mes, la cual pasó de 783 a 590 puntos básicos, quebrando la barrera de los 600
puntos por primera vez en dos meses. En el mercado bursátil también se
profundizó el cambio de tendencia, acumulando el índice Merval un alza de 29%
desde finales de agosto (+33% en términos de dólares).
La preferencia por activos locales también quedó reflejada en la sobre demanda
registrada en la licitación de LEBACs, donde las ofertas recibidas ($214.235
millones) superaron ampliamente el monto máximo a licitar ($150.000 millones). La
mayor demanda por títulos en pesos se dejó sentir igualmente en el resultado de la
licitación de Letras del Tesoro, permitiendo a la autoridad monetaria avanzar sin
sobresaltos en su programa de cancelación de LEBACs, y desactivar de esa forma
uno de los factores que habían venido retroalimentado la volatilidad cambiaria a lo
largo de los últimos meses. Tras la última licitación, el stock de LEBACs pasó a
situarse en $341 mil millones, representando un 17% de las reservas
internacionales, cuando a finales del mes de mayo superaba los $1.200 millones y
el 100% de las reservas.
Por otra parte, en un contexto de demanda creciente por activos en moneda local,
el BCRA realizó ventas en el mercado de cambios por sólo USD 195 millones en el
día posterior a la licitación de LEBACs, mientras que tras el vencimiento de agosto
había debido intervenir por un total de USD 1.036 millones. Más aún, en los días
subsiguientes la cotización del dólar continuó orientándose a la baja sin la
intervención de la autoridad monetaria, cerrando la semana en $37,15, y marcando
un descenso de 6,4% en relación al viernes previo.
Se trata de pasos importantes para descomprimir la tensión financiera, condición
sine qua non para comenzar a normalizar el resto de las variables
macroeconómicas.

Fuente: Banco Ciudad

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