INFORME ECONÓMICO SEMANAL Banco Ciudad

En la última semana se dieron a conocer los principales lineamientos del acuerdo
alcanzado con FMI, en el marco de un programa de Stand By a 3 años, por un
monto de USD 50.000 millones. El anuncio sorprendió positivamente, tanto por la
velocidad para arribar a un acuerdo, como por la magnitud de la asistencia pactada,
superior a los USD 30.000 millones esperados por el mercado, a los cuales se
suman USD 5.650 millones de otros entes multilaterales (Banco Mundial, BID, CAF),
para gasto social e infraestructura, reflejo del apoyo cosechado en la comunidad
internacional por las autoridades nacionales.
En un contexto global que se ha tornado más complejo, con una retracción de los
flujos de capitales hacia las economías emergentes, el programa con el FMI apunta
a lograr transitar las actuales turbulencias internacionales minimizando el impacto
sobre la economía argentina. Asimismo, facilita el continuar con una corrección
ordenada de los desbalances macroeconómicos acumulados a lo largo de las
últimas décadas, centrándose en dos ejes: una convergencia más acelerada hacia el
equilibrio fiscal y el fortalecimiento de la autonomía del Banco Central, reforzando
el marco de la política monetaria con el fin de bajar gradualmente la inflación.
En el frente fiscal, se mantuvo la meta de déficit primario de 2,7% del PIB para
2018, ya anunciada por el gobierno en mayo, a la vez que prevé una reducción
hasta el 1,3% del Producto en 2019, para converger al equilibrio en 2020 y
presentar un superávit de 0,5% en 2021. Así, la corrección fiscal (de 1,1% del PIB en
2018, 1,4% en 2019 y 1,3% en 2020) implicará un ahorro total en los próximos tres
años de 3,8% del PIB y de 3,1% en comparación con las metas originales. Esta
dinámica reduciría las necesidades de financiamiento y permitiría que el ratio de
deuda sobre PIB (con privados y organismos internacionales) comience a disminuir
ya a partir del año que viene, y que el peso de los intereses alcance un pico en
2019, para comenzar a descender a partir de entonces.
El esfuerzo para alcanzar una reducción más acelerada del déficit fiscal estará
centrado, fundamentalmente, en la contracción del gasto, previéndose que los
ingresos tengan un efecto neutro. El programa contempla una disminución más
gradual que la esperada previamente en los subsidios, una moderación de la obra
pública más acelerada, y menores gastos de operación y transferencias a
provincias. El gasto social y en jubilaciones se incrementaría levemente y, de hecho,
se contempla el uso de recursos contingentes para la AUH y otras asignaciones, en
caso que la economía no evolucione en línea con lo proyectado. En este sentido,
por primera vez en la historia en un programa con el FMI, el acuerdo incluyó una
salvaguarda para proteger a los sectores más vulnerables.
Para reducir la inflación, el programa económico apunta a fortalecer el marco en el
que se implementa la política monetaria, profundizando la autonomía tanto
operacional como financiera del Banco Central y ratificando el régimen de metas
de inflación con un tipo de cambio flotante. En lo ateniente a la autonomía
operacional del Banco Central, se buscará reformar su Carta Orgánica,
discontinuando el financiamiento directo e indirecto al Tesoro Nacional y dotando
al BCRA de la autoridad para establecer las metas de inflación, en coordinación con
el Ministerio de Hacienda. Vinculado a ello, si bien el programa con el FMI no
contempla una meta explícita para 2018, el BCRA redefinió sus objetivos de
inflación para el período 2019-2021, con una meta de 17% para el año próximo
(versus el 10% previo), más en línea con lo esperado por el mercado.
Por otro lado, el programa apunta también a sanear la hoja de balance del Banco
Central, a través de un mecanismo que permita ir contrayendo el stock de Lebacs.
De acuerdo a lo informado, el Tesoro cancelará al Banco Central las letras
intransferibles que mantiene en su balance, de forma que posteriormente éste
pueda emplear los recursos recibidos para recomprar Lebacs en el mercado.
En suma, en un contexto internacional mucho más complejo, el acuerdo con el FMI
permite al Tesoro garantizar la cubertura de sus necesidades de financiamiento
más allá del fin del mandato de la actual administración, removiendo una
importante fuente de incertidumbre. Asimismo, el programa acordado constituye
un avance en la dirección correcta, al acelerar la convergencia al equilibrio fiscal,
reducir las necesidades de financiamiento, robustecer la consistencia entre las
políticas monetaria y fiscal, y desarmar gradualmente el stock de Lebacs del BCRA,
desarticulando fuentes de vulnerabilidad macroeconómica.
Finalmente, tras el anuncio del acuerdo y ya sin el techo señalado por el BCRA (con
ofertas por USD 5.000 millones), el tipo de cambio se movió por arriba de los $/USD
25 pero con tendencia descendente sobre el final de la jornada, cerrando en $25,30
por dólar a nivel mayorista. Paralelamente, los títulos públicos subieron hasta un
3% y la bolsa local un 4,2%, otro reflejo de que el programa fue bien recibido por
los mercados.

Fuente: banco ciudad

Leer más Informes de:

Macroeconomía