Informe Económico Semanal – #422

En la última semana se conocieron indicadores que confirman la persistente, aunque segmentada, recuperación económica, la cual muestra a la construcción y al agro como los sectores más dinámicos, mientras que la industria o el comercio se presentan aún más rezagados.

En la misma línea, los datos de la recaudación tributaria fueron positivos, apuntalados por los impuestos ligados al nivel de actividad, aunque sin alcanzar para dar lugar a una mejora de las cuentas públicas. Los indicadores relacionados con la construcción reflejan un avance sostenido de este sector, que ha pasado a ser uno de los motores de la recuperación económica y que, tras haber sido impulsado inicialmente por la obra pública, muestra ahora una recomposición más generalizada, orientada también a la obra privada.

De acuerdo al Indicador Sintético de Actividad de la Construcción (ISAC) del INDEC, el sector experimentó en abril una mejora de 10,5% interanual (i.a.) y 3,8% en los primeros 4 meses de 2017. Continúa destacándose el fuerte crecimiento en la demanda de asfalto, del 80,6% en abril, aunque a esto se suman hoy de forma más definida incrementos en hierro para hormigón (33%) y despachos de cemento (11,6%), lo cual, como se indicó, habla de una mejora más difundida. En el mismo sentido, los números del mercado inmobiliario siguen reflejando un avance en los actos de compra-venta de inmuebles en la Ciudad de Buenos Aires.

Las escrituraciones crecieron en abril un 20,5% anual, acumulando para el primer cuatrimestre el registro más alto de los últimos 6 años. Ello coincide con un creciente componente de hipotecas, las cuales representaron el 21% del total de operaciones, duplicando su peso de 2015 (11%), durante la vigencia de las restricciones cambiarias. En contraposición a lo que se observa en la construcción, la industria sigue mostrando una recuperación más pausada, con avances centrados en aquellas ramas ligadas a la propia construcción y al agro, los dos sectores más dinámicos de la economía.

El Estimador Mensual Industrial del INDEC mostró en abril una baja del 2,3% anual, mientras que el elaborado por FIEL exhibió una caída similar (2%), marcando no obstante una suba mensual de 1,3% en su medición sin estacionalidad, lo cual ubica al nivel de producción industrial un 3,7% por encima del piso de septiembre 2016. En línea con las señales que reflejan una progresiva recuperación de la economía, los datos de recaudación tributaria de mayo siguieron mostrando una evolución favorable de los impuestos ligados al nivel de actividad. Entre estos, la recaudación del IVA-DGI continuó experimentando el mayor dinamismo (35% i.a.), con un alza de unos 9 puntos en términos reales, de acuerdo a estimaciones preliminares de inflación del mes de mayo.

A pesar de esto, la recaudación tributaria total experimentó un crecimiento moderado, de 21% anual, debido (en parte) a un incremento comparativamente bajo del impuesto a las ganancias (18%), que se vio afectado por el diferimiento al mes de junio de los vencimientos que usualmente operan en mayo, en función de las complejidades asociadas a la reciente finalización del régimen de sinceramiento fiscal (“blanqueo”).

En el mismo plano, también se dieron a conocer los números fiscales de abril, los cuales siguen capturando una progresiva reorientación del gasto, relegando a un segundo lugar los subsidios económicos (fundamentalmente los energéticos, que crecieron sólo un 14% anual) a fin de destinar mayores recursos a las inversiones en infraestructura (67%) y al gasto social (33%).

En lo que hace al déficit primario (-$18.664 millones), este se mantuvo prácticamente constante en relación al mes previo y, si bien mostró una suba importante en términos interanuales (71%), esto se vio afectado por la baja base de comparación, originada en una fuerte desaceleración del gasto de un año atrás. De esta forma, en los primeros 4 meses del año, el déficit primario totalizó unos $60.000 millones (0,6% del PIB), en línea con la meta estipulada para el segundo trimestre, de un déficit acumulado de 2% del Producto.

A su vez, habiendo transcurrido una tercera parte del año, el déficit equivale a cerca del 15% de la meta anual (4,2% del PBI), lo cual representa un punto de partida favorable de cara a la consecución de dicho objetivo. Aquí debe sopesarse, sin embargo, que los recursos generados por el “blanqueo impositivo” jugaron un rol importante en apuntalar los ingresos del fisco en lo que va de 2017, con un crecimiento del 40%, frente a un alza del gasto primario de 36%.

Es por ello que en los meses venideros, ausente este factor, pasará a cobrar mayor relevancia la dinámica del gasto y el impacto que pueda tener sobre la recaudación la recuperación del nivel de actividad, manteniéndose la mejora de la situación fiscal como uno de los principales desafíos de política económica.

Fuente: Banco Ciudad

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