Informe de Coyuntura Mensual

Según los últimos datos disponibles, la economía real sigue mejorando y la recuperación se difunde cada vez más entre los distintos sectores. La inversión es el componente más dinámico del gasto, mientras que el consumo privado continúa rezagado. A pesar de los datos positivos, no debe perderse de vista que la actividad todavía se mantiene por debajo de los niveles de 2015.

El proyecto de Ley de Presupuesto 2018 muestra un marcado optimismo en sus proyecciones de PIB, incluso para lo que resta de 2017. Como mostramos en este informe, la elevada volatilidad de las nuevas cuentas nacionales hace que, a pesar de lo dudoso de las proyecciones, su cumplimiento sea factible.

Por otro lado, si bien el cumplimiento de la meta fiscal para 2017 es un escenario probable, requerirá un mayor ajuste en las cuentas públicas en el último trimestre del año. Por el contrario, los objetivos de 2018 lucen de difícil cumplimiento. Esto se debe a la inercia que imprimen al gasto público la ley de movilidad jubilatoria y la reparación histórica. Una reforma en la seguridad social puede, en todo caso, ser la punta de lanza del próximo ajuste fiscal.

La meta que decididamente, y de modo prematuro, entra en tensión de cara al año que viene es la de inflación. El casi seguro incumplimiento de este año reduce la probabilidad de alcanzar el objetivo del año entrante, sobre todo en un contexto en el cual la meta de inflación entrará en conflicto con la fiscal.

El empleo es la única variable para la cual el gobierno no ha establecido una meta, y sigue siendo el frente con peor desempeño desde el cambio de gestión. La recuperación de la actividad en ciernes no parece despejar el panorama: nuestros cálculos de la elasticidad empleo-producto indican que el crecimiento estipulado por el gobierno en el proyecto de Ley de Presupuesto 2018 es insuficiente para generar una reducción genuina del desempleo.

Fuente: ITEGA

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