Gobernanza de la infraestructura para el desarrollo sostenible en América Latina y el Caribe: una apuesta inicial

En su último documento institucional, Horizontes 2030: la igualdad en el centro del desarrollo sostenible, la CEPAL, en línea con la Agenda 2030 y los objetivos de desarrollo sostenible, plantea la necesidad de impulsar un cambio estructural progresivo que aumente la incorporación de conocimiento en la producción, garantice la inclusión social y combata los efectos negativos del cambio climático. Se trata de un proceso que implica cambios institucionales y la coordinación de las distintas políticas para avanzar hacia la sostenibilidad y la igualdad en la región. La transformación de los servicios de infraestructura1 representa una condición sine qua non del cambio estructural progresivo planteado por la CEPAL. La provisión insufciente, inefciente e insostenible de estos servicios de infraestructura representa uno de los factores que causan los desequilibrios estructurales que caracterizan a la región, como una estructura productiva poco diversifcada, el rezago en el esfuerzo y el desempeño de la innovación, la alta concentración del ingreso y la riqueza y la vulnerabilidad ante el cambio climático (CEPAL, 2016a).

Los efectos que ejercen la disponibilidad y funcionalidad de la infraestructura sobre el desarrollo sostenible son reconocidos en la Agenda del Desarrollo Sostenible 2030, en particular, mediante el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 9 referente al desarrollo de una infraestructura de calidad, fable, sostenible y resiliente.

A su vez los ODS 6, 7 y 11 tienen referencias explicitas a la infraestructura, destacando la necesidad de “garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos”, de “garantizar el acceso a una energía asequible, fable, sostenible y moderna para todos” y de “lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles” respectivamente. Asimismo, los programas de acción globales a favor de los países en desarrollo más vulnerables, como el Programa de Acción de Viena en Favor de los Países en Desarrollo Sin Litoral para el Decenio 2014-2024, identifcan la infraestructura del transporte, de la energía y de las tecnologías de la información y las comunicaciones como una de las prioridades de acción para lograr el crecimiento sostenible e inclusivo de los países en desarrollo sin litoral, debido a su impacto en los costos comerciales, la competitividad y la integración en el mercado mundial y la capacidad productiva. Por sus impactos económicos, sociales y ambientales, la infraestructura y el uso de sus servicios tiene un impacto tranversal en la Agenda del Desarrollo Sostenible (véase el diagrama 1).

Al mismo tiempo, como lo destacan brevemente los siguientes párrafos, en ninguna dimensión del desarrollo sostenible, el impacto positivo de la infraestructura se logra de forma automática o se garantiza solo con el aumento de la cantidad de la infraestructura, y menos siguiendo las pautas del business as usual.

Fuente: CEPAL

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