Gasto público social en la infancia y adolescencia en el Uruguay

En este estudio se analizan los recursos que el Estado destina en el área social para los menores de 18 años en Uruguay. El análisis del Gasto Público Social por edad es particularmente importante frente a los fuertes cambios demográficos que Uruguay enfrentará en el tiempo. Por otro lado, la importancia del esfuerzo fiscal que el Estado destina a niñas, niños y adolescentes radica en que esta etapa constituye un período fundamental para el desarrollo físico y mental de las personas. Además de su dimensionamiento, es relevante conocer en qué categorías se concentra el gasto y cuán direccionado a los menores de 18 años se encuentra, y así evaluar la intencionalidad del mismo.

Para lograr este objetivo, se realiza una estimación de la proporción del dinero público dirigido a la población menor de 18 en Uruguay siguiendo la metodología propuesta en Bonari y Curcio (2004). La misma consiste en i) identificar las partidas del Gasto Público dirigidas al ámbito social, ii) clasificarlas según su población objetivo, iii) categorizarla según área temática, y iv) distribuir el gasto dentro del grupo objetivo en tres tramos etarios. Se obtiene una aproximación de la porción del Gasto Público Social dirigido a los niños, pudiendo identificar el grado de intención del gasto (i.e. cuánto le llega a los niños por ser niños vs. cuánto les llega por ser ciudadanos) y cuáles son los rubros que reciben más o menos recursos. En el período 2010-2013 se observa un aumento en el Gasto Público Social total (GPS) y el Gasto Público Social en Infancia (GPSI), de 25% y 21%, respectivamente, creciendo a un ritmo más acelerado que el PBI (14% en el período).

El crecimiento registrado entre 2010-2013 se evidencia también en la evolución del gasto per cápita en los menores de 18, que creció a un ritmo de 7% anual: de $ 51 mil pesos en 2010 a $ 64 mil pesos en 2013. En 2013, los recursos destinados al GPSI representaron poco menos de un cuarto (23%) del GPS total, y un 5,7% del PIB. La prioridad fiscal (GPSI respecto al Gasto Público Total) se ubica en 20%. El Gasto Público Social en Infancia se caracteriza por un fuerte peso de la Educación; la mitad del gasto está dirigido a este rubro. De los 5,7 puntos porcentuales que representa el GPS Infancia sobre el PBI, 2,9 corresponden al gasto educativo. El dinero destinado al área de Salud equivale a un 26% del GPS Infancia, compuesto principalmente del gasto en el Fondo Nacional de Salud (FONASA) y en la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE). La tercera categoría en términos del gasto es Asistencia Social (14%), donde tiene un peso importante INAU, seguido por las transferencias monetarias. Las categorías restantes (Servicios urbanos, Protección laboral, Agua potable, Vivienda, y Ciencia y Tecnología), representan menos del 5% del GPSI.

La división del gasto por clase (Gasto Específico, Gasto Ampliado, Gasto Indirecto y Bien Público), revela la intencionalidad de la transferencia de recursos a los niños, es decir cuánto reciben por ser niños y cuánto por otras características. La mayor parte del Gasto Público Social en Infancia (56%) fue diseñado específicamente para los menores de 18 años, lo que se explica básicamente por el gasto en Educación. El Gasto Ampliado (dirigido a grupos con determinadas características no etarias, de la cual pueden formar parte los menores de edad), abarca un 32%. Muy por debajo se encuentran los Bienes Públicos (7%) y el Gasto Indirecto (enfocado en hogares con presencia de menores de 18), que abarca un 5%. El peso de la Educación es considerablemente menor entre el tramo de 0 a 3: mientras que representa solo el 18% del GPS de los más pequeños, asciende a 57% entre los niños de 6 a 11 años.

Parte de este desbalance en el gasto se contrarresta con el mayor gasto en Salud en el tramo de 0 a 3, en donde esta categoría representa el 58% de su gasto, mientras que desciende a 21% en el tramo de 6 a 11. Debido a estas diferencias en los gastos, los recursos que destina el Estado en los menores de 0 a 3 años están por lo menos US$ 1.000 al año por debajo de lo que se destina en el resto de los tramos de edad.

Fuente: CEPAL

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