En 2018, todos los indicadores económicos tendrán un resultado a la baja.

• Cierra 2018 en un contexto de recesión económica que se sigue
acelerando conforme pasan los meses. Las perspectivas de
recuperación se siguen retrasando, y casi ningún analista
proyecta una reversión del ciclo hasta el segundo semestre 2019.
• Diversas son las causas del aciago devenir del año. Se
vislumbraba una desaceleración de la actividad ya en el primer
trimestre del 2018. No obstante, la consecusión de la crisis
financiera en toda su extensión entre abril y octubre, precipitó el
deterioro generalizado por “efecto derrame negativo”.
• Desde el segundo trimestre todos los indicadores comenzaron a
manifestarse a la baja. Esto empezó a traer consecuencias sobre
el empleo y la pobreza que, no obstante, aún no encuentran piso.
• En un contexto de retracción de los capitales globales, el resto
del mundo tampoco ayudó a sostener la posición
macroeconómica argentina: la ventanilla de la deuda en los
mercados se cerró, y sólo quedó la opción del Fondo Monetario.
• El fuerte ajuste proyectado para 2019, en suma a una reducción
de la inversión y el consumo, replicará la recesión de este año,
fenómeno que no se veía desde la crisis de inicios de siglo.
• En la presente infografía desarrollamos un estudio integral
sobre el año que se cierra, con foco en las variables económicas
de mayor relevancia. Así, exponemos los resultados en materia
de deuda pública, comercio exterior, empleo, ingresos, industria,
finanzas públicas, entre otros análisis de relevancia.
• De lo general a lo particular, el año cerrará en franca recesión
económica. La caída proyectada será cercana al 3% según el FMI,
la OCDE y la CEPAL. Estos números contrastan con el 3,5% que
había pronosticado el Poder Ejecutivo en el Presupuesto 2018.
• En materia de empleo, 2018 cerrará en terreno negativo en la
enorme porción de sectores de actividad. A nivel agregado, ya se
destruyó el 1% de los puestos de trabajo. Las caídas más
pronunciadas son en industria (-38.000 puestos de trabajo),
construcción (-11.900), comercio (-10.400) y transporte (-6.200).
• La inflación, como se sabe, se desbandó significativamente
durante 2018. Con un consolidado anual que cerrará cerca del
50%, la brecha promedio con los salarios de los trabajadores
registrados se proyecta en no menos de 11 puntos porcentuales.
• El sector industrial es uno de los más agredidos en 2018. La caída
acumulada al mes de octubre en materia de producción ya es del
2,5%. Se proyecta que cierre el año con un rojo de casi 4 puntos y
con dos de cada tres rubros destruyendo capacidad productiva.
• En relación al comercio exterior, el año cerrará con un déficit del
orden de los U$S 6.000 millones. Este fuerte resultado negativo
contrasta con una proyección de déficit mucho menor (U$S
4.600 millones) presentado en el Presupuesto recientemente
aprobado y, mucho más, con un superávit de U$S 3.300 millones
que postulaba el anexo técnico del acuerdo con el FMI.
• A tono con el fuerte endeudamiento del Tesoro Nacional y crédito
“stand by” con el Fondo, también el Banco Central incrementó
su deuda durante 2018. Sólo en concepto de intereses por Leliqs,
el BCRA pagó más de $83.000 millones en los últimos 3 meses.
• En el plano de las cuentas públicas, el déficit no bajó: se
reconvirtió. El aumento en el pago de intereses compensa la baja
en el déficit primario y, este último, se reduce en base a una
menor incidencia de las transferencias a las Provincias (-21,1%
neto de inflación) y menor inversión de capital (-35,1%) en 2018.
• Así, por la recesión económica, en 2018, todos los indicadores
económicos tendrán un resultado a la baja.

Fuente: Undav

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