EDUCACIÓN Y PARITARIAS – Docentes de educación inicial perdieron $24.100 desde 2016

• Después de la anulación de la paritaria nacional docente, como
institución rectora del piso mínimo de recomposición salarial, la
conflictividad se focalizó en las diferentes provincias del país.
• Claro que las distintas jurisdicciones locales presentan realidades
económicas diversas. En particular, muchas transitan contextos
fiscales agudos que las imposibilitan de mejorar la situación de
los estatales provinciales. Otras provincias, en cambio, se pliegan
al mandato de ajuste y achicamiento del Estado que trasunta del
acuerdo con el FMI.
• En este marco, algunas tensiones de la negociación paritaria
concitan mayor interés general, producto de la magnitud del
desacuerdo y/o de la cantidad de trabajadorxs afectadxs por sus
resultados. La discusión en la Provincia de Buenos Aires se
encuadra entre los casos más paradigmáticos por su extensión.
• En los últimos años, la escalada ante cada paritaria fue “in
crescendo”, producto de ofertas de ajustes de convenio
sensiblemente por debajo de la variación de precios internos.
• Por fuera de lo estrictamente salarial, unas diversidades de
políticas socioeducativas también han sido desfinanciadas o
discontinuadas en los últimos años. Los centros de actividades
infantiles y juveniles, el achique en escuelas rurales, el recorte en
los equipos de orientación escolar, entre otros, son algunos de
los casos palmarios del deterioro de la educación pública.
• En el presente material, estudiamos la situación actual de la
educación en Argentina, en términos del grado de jerarquización
de lxs trabajadorxs del sistema educativo. En particular,
estudiamos el caso de la paritaria docente universitaria, las
paritarias de docentes provinciales y la situación del CONICET.
• Los principales números que se desprenden del informe, dan
cuenta de una caída pronunciada en el poder adquisitivo de los
diferentes convenios. Por caso, desde 2016 los docentes
universitarios perdieron contra la inflación, siendo el actual el año
de mayores perspectivas de deterioro salarial.
• Confrontado contra la evolución de la inflación, los docentes de la
educación superior resignaron 3,5 salarios en el acumulado de
los dos últimos años y medio. Esto, para un cargo típico de
docente titular, suma más de $65.000 de deterioro acumulado.
• En cuando al salario de docentes de grado, el panorama en la
gran mayoría de provincias no es más auspicioso. Por caso, en
Buenos Aires, el deterioro de salario real (neto de inflación)
acumulado desde 2016 hasta la fecha supera el 11%.
Monetizado, el número escala a una pérdida de más de $24.100,
para el caso hipotético de un docente de grado con diez años de
antigüedad.
• Similar situación padecen los becarios de CONICET. Además de
las peores condiciones laborales y el menor acceso a carrera,
han sufrido una caída de poder adquisitivo del 21% desde 2016,
al estar sus estipendios atados a la paritaria estatal nacional.
• Claro que el salarial no es el único rasgo de deterioro de la
educación. Analizando el pilar presupuestario, se tiene un agudo
cuadro en materia de ejecución. En la órbita universitaria, por
ejemplo, programas como los de “apoyo para el desarrollo de la
infraestructura” (0%), “fomento a investigación docente” (38%) y
“asistencia a hospitales universitarios” (38%) mantienen grados
de subejecución marcada, transcurrida la mitad del año.
• El retraso en envío de fondos para gastos de funcionamiento y
gastos corrientes también implica un problema mayúsculo para
las altas casas de estudio. Con números al primer semestre, los menores desembolsos ya son de casi $12.500 millones.

Fuente: Undav

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