Desde fines de 2015 se destruyeron un promedio de 2.250 puestos de trabajo por mes en la industria argentina.

 La aguda crisis cambiaria que subyace al contexto actual, no
deja exentos a los sectores de la economía real.
 La reciente renuncia del Ministro Francisco Cabrera, no es más
que el final de una crónica anunciada, dada la trayectoria
errática que presentó el sector bajo su órbita desde fines de 2015.
 En particular, la industria local, viene sufriendo hace más de dos
años y medio las inconsistencias de un modelo cimentado sobre
las expectativas de inversiones extranjeras productivas, que
siguen retrasando su arribo a nuestra economía.
 En ese marco, tres son los principales factores que afectan el
desempeño del sector en términos de producción y rentabilidad:
la avalancha de importaciones, la caída en las ventas internas y
la acuciante inflación de costos.
 En cuanto a la compra de bienes desde el exterior, se destaca la
propagación del importante aumento que se verificó el año
pasado, del orden del 20%. Lejos de moderarse por el aumento en
los productos finales importados o por la suba abrupta del tipo
de cambio, en los primeros cuatro meses del año las compras de
bienes en el exterior treparon un 21,3%.
 Además del desplazamiento de producción local por importada,
otro efecto mayúsculo tiene que ver con la languidez del
mercado interno. En una economía altamente dependiente del
consumo interno, la caída en el poder adquisitivo de los
segmentos medios y bajos, afectó fuertemente los niveles de
ventas. En especial, en aquellas industrias orientadas a la
elaboración de manufacturas finales.
 Por último, se destaca la aguda compresión de márgenes a la
que están expuestos los empresarios industriales. Con una
estructura de costos cada vez más asfixiante producto de los
incrementos tarifarios, la rentabilidad del sector se sigue
reduciendo en un contexto donde, debido a la baja en las ventas,
los empresarios no tienen espacio para transferir a precios los
aumentos en sus costos de producción.
 En la presente infografía, analizamos la situación de las
industrias más representativas, tanto en términos de
producción, ventas y comercio exterior, como en cuanto a la
evolución de los puestos de trabajo de cada sector. En el detalle,
indagamos en tres de las cadenas de valor industriales más
representativas: la automotriz, la textil, y la industria del cuero.
 Por caso, en la industria automotriz se verificó un descenso
superior al 25% en la fabricación local de unidades terminadas,
en el promedio de los últimos dos años en comparación a la
década pasada.
 Por el lado de la industria de la marroquinería y el cuero, la
producción de calzados se redujo más de 19% en el acumulado
de los últimos dos años.
 En cuanto a la industria textil, el abrupto aumento del 40% en el
promedio de los dos últimos años, motivó una reducción del 18%
en el valor agregado sectorial.
 Con todo, producto de la brusca caída d 2016 y la insuficiente
recuperación posterior, la industria a nivel agregado sigue 0,5%
por debajo de los niveles de producción de 2015.
 La cantidad de empleos en el sector industrial fue reflejo de esta
retracción general. En los últimos dos años y medio se
destruyeron 63.000 puestos de trabajo, lo cual redujo la nómina
industrial en un 5% del total.
 Por tanto, desde fines de 2015 se destruyeron un promedio de
2.250 puestos de trabajo por mes en la industria argentina

Fuente: Undav

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