Demanda china y biodiesel apoyaron la soja en Chicago

EE.UU. cierra las puertas al biodiesel argentino. De claro impacto positivo para el aceite de soja norteamericano, se sumó al apoyo que la demanda china le presta a la soja en CME. Habrá que ver cómo se desenvuelve la historia para Argentina, con una demanda concentrada en los productos del complejo mientras los productores son reticentes a vender.

El 22 de agosto, el Departamento de Comercio de los Estados Unidos impuso aranceles compensatorios (countervailing duty o CVD, por sus siglas en inglés) preliminares a la importación de biodiesel de Argentina e Indonesia. Las normas sobre derechos o aranceles compensatorios en Estados Unidos brindan un mecanismo de protección a las empresas y trabajadores de EE.UU. ante la importación de determinadas mercancías que puedan estar afectadas por dumping o estar favorecidas por subsidios.

En el 2016, el mercado estadounidense representó el 92 % del mercado del biodiesel argentino, alcanzando un total de exportaciones por 1.138 millones de dólares. En el ranking también se ubicaba Perú, por lo que entre ambos países se llevaban las exportaciones de biodiesel argentino por un total de 1.239 millones de dólares.

En este 2017, las exportaciones de biodiesel tuvieron por destino casi exclusivo a EE.UU., sumando U$S 714 millones en el acumulado a julio. Con los otros destinos, el total suma 727 millones de dólares.

Esta es una instancia en la que falta conocer si Indonesia o Argentina apelarán el fallo ante los tribunales estadounidenses o recurrirán a la Organización Mundial del Comercio; esto último fue lo que sucedió con el caso planteado por la Unión Europea.


Si se observa el escenario internacional, se apreciará que las medidas de este tipo se han tornado frecuentes, entre las que podrían mencionarse:
a.    El día 23 de agosto la Cámara de Comercio Exterior de Brasil impuso aranceles del 20% a la importación de etanol de Estados Unidos (por encima de una cuota libre de aranceles) para proteger a la industria local. La medida se tomó luego de observarse un aumento interanual de las importaciones del 330% para el primer semestre.
b.    En niveles de importación menores, en terminos absolutos, el día 8 de agosto el Departamento de Comercio de Estados Unidos impuso un arancel del 40% a las importaciones de metal de silicio de Brasil, en donde el demandante fue una empresa estadounidense.
c.    Entre el 20 de enero y el 22 de agosto, bajo el mandato de la Administración Trump, el Departamento de Comercio de Estados Unidos inició 56 investigaciones por dumping y aplicación de derechos compensatorios, cifra que significó un incremento del 27% frente a igual período de 2016.

Según el comunicado del Departamento de Comercio, el fallo comprende la imposición de un derecho compensatorio de 50,29% para una empresa argentina, de 64,17% para otra y de un 57% promedio para el resto de las empresas argentinas exportadoras de biodiesel a EE.UU.

Las importaciones de biodiesel de Indonesia hacia EE.UU. estarían gravadas con un arancel que también varía según empresa, y que va de 41,06% a 68,28%. Según lo afirmado por el secretario de comercio estadounidense, Wilbur Ross, “la subvención de mercancías por parte de gobiernos extranjeros es algo que la administración Trump toma muy en serio, y seguiremos evaluando y verificando la exactitud de esta determinación preliminar”. El gobierno norteamericano también determinó que existen “circunstancias críticas” en ambas investigaciones, lo que allanó el camino para el cobro de derechos por un período retroactivo de 90 días antes desde la fecha de publicación de la determinación preliminar en el Registro Federal (esto es, de mayo de 2017 a la actualidad).

Las importaciones de biodiesel hacia EE.UU. habían llegado a representar el 45% de la producción doméstica del producto durante el 2016. En el 2016 EE.UU. produjo biodiesel equivalente a 5,88 Mt, mientras que sus importaciones netas ascendieron a 2,29 Mt. De todas formas, hay que mencionar que de los distintos insumos empleados para la producción de biodiesel en EE.UU., el aceite de soja representa el 40% de todos ellos.

Este tipo de medidas sobre el biodiesel argentino en los mercados externos se han tornado casi habituales para la industria local. De pasar a tener un mercado con destinos algo diversificados, las imposiciones de trabas para el ingreso del biocombustible argentino en países clientes nos deja en un escenario virtualmente sin clientes a mediados de este 2017. Inicialmente la Unión Europea, luego Perú y finalmente Estados Unidos.

El día en que se conoció la noticia, se produjo un fuerte incremento en el precio del futuro más cercano de aceite de soja en Chicago, elevándose en 14 US$. El aumento en el precio obedece a una potencial mayor demanda doméstica del aceite de origen norteamericano, como producto de un virtual cierre de las importaciones de biocombustibles de Argentina e Indonesia (aunque todavía Indonesia en el año 2017 no ha exportado biodiesel hacia Estados Unidos).

Contrarrestando el efecto negativo de esta noticia sobre el sector industrial argentino, en el marco de una misión del Ministerio de Agroindustria se selló un acuerdo para que Sinograin, la gigante empresa china, vuelva a importar aceite de soja argentino. Durante el 2016 los envíos hacia China fueron nulos, luego de ir disminuyendo paulatinamente desde el año 2012, cuando se exportó aceite de soja por 853 millones de dólares.

La medida tomada por el gobierno norteamericano sobre las importaciones de biodiesel de Argentina e Indonesia logró una especie de soporte para el precio de la soja en el mercado referente de Chicago. Pero, es la demanda de China la que subyace como factor de sostén de las cotizaciones de la oleaginosa norteamericana, contrarrestando el efecto negativo de un nivel de oferta abultado, con producciones enormes esperadas tanto en EE.UU. como en Brasil.

El día jueves las ventas de exportación de soja estadounidense semanales alcanzaron las 2 millones de toneladas para la 2017/18. Si se descuenta el recorte informado en las ventas semanales de la campaña 2016/17, las ventas netas igualmente serían importantes en 1,6 millones de toneladas. Es evidente que hay un sostén proveniente de la demanda de China sobre el mercado de soja, pero pesa decididamente sobre el mercado norteamericano, ya que la soja de ese origen está competitiva con respecto a la soja brasileña.

Localmente, las cosas son diferentes. En la semana que cerró el 16 de agosto hubo 300 mil toneladas de soja, previamente compradas, que pasaron del sector de la exportación a la industria procesadora a nivel local, según reportó el Ministerio de Agroindustria esta semana. De esta manera, la exportación acumula compras por 8,7 Mt, mientras que la industria lo hace por 23,6 Mt.

Al estar la atención de la demanda externa por soja en grano centrada en la proximidad de la cosecha estadounidense, languidece el ritmo de los compromisos de exportación de poroto de soja argentino. Al 24 de agosto se llevaban declaradas ventas externas por 6.489.364 toneladas, de las cuales 360.000 t se anotaron en el mes de agosto.

Fuente: BCR

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