Cadena carne bovina: Crece la exportación en envíos y en márgenes pero aún con poca tracción sobre precios de hacienda

  • En este documento se analizan distintos temas vinculados a la coyuntura de la cadena de la carne bovina. Interesa particularmente evaluar lo que está sucediendo con la producción, los envíos al exterior y los precios de la hacienda.
  • Por el lado de la oferta de carne, la industria frigorífica exhibe un importante incremento de actividad desde mediados de 2017 hasta la actualidad. En los primeros 6 meses de este año la faena promedió 1,1 millones de cabezas/mes, creciendo 9% respecto a similar período de 2017. En el semestre la producción (res con hueso) se aproximó a 1,5 millones de toneladas, ubicándose casi 10% arriba del año pasado.
  • Si bien parte del incremento de la faena puede obedecer al mayor stock ganadero y a mejoras de productividad del rodeo, el factor que esta dominando y genera preocupación es la menor retención de hembras por parte del productor. En 2017 la faena de hembras crecía al 10% y la de machos al 4%; este año la brecha se ha ampliado y las tasas son del 16% y 4%, respectivamente. Este nivel de faena de hembras (47% del total en junio) genera preocupación, estaría por encima de aquel que permite la sustentabilidad del stock, y de mantenerse durante varios meses se expresará a futuro en un menor rodeo de vientres en producción y en una reducción del potencial productivo.Cadena carne bovina: Crece la exportación en envíos y en márgenes pero aún con poca tracción sobre precios de hacienda

 

 

 

 

 

  • Por el lado de la demanda, las exportaciones de carne bovina continúan expandiéndose a gran velocidad. En los primeros 6 meses del año se colocaron 151 mil toneladas, 62% más respecto de mismo período del 2017. China ha duplicado sus compras y es el principal factor que explica el boom en los envíos al exterior. Otros mercados relevantes para Argentina también lucen bien, crecen las exportaciones a la UE (Alemania, Holanda, Italia), Brasil, Israel y Rusia.
  • Con la depreciación del tipo de cambio observada en los últimos meses, los márgenes brutos de exportación (estimados por IERAL, referencias teóricas), llegan a los niveles más altos de los últimos años en las cuatro integraciones que se monitorean (canastas donde se combinan diferentes cortes y destinos). Se destaca la mejora de márgenes en los envíos de carne a países de ingresos medios-bajos (Integración Nº4, destinos como China y Rusia). El valor por kilo exportado de la integración Nº4 estaría promediando los $109,1 en junio-julio (pesos por kilo, a precios constantes de junio de 2018), con un margen bruto de $46,9 (equivalente al 75% del valor de la hacienda).
  • En lo que va del 2018, pero particularmente en los últimos meses, los precios de la hacienda están ganando la batalla contra la inflación. Esta es una buena noticia considerando la importante caída que se observara en el poder de compra interno de los animales en el segundo semestre de 2017. La categoría con mejor desempeño este año es la de los novillos, con una suba de 10,5% en términos reales (Liniers); la salvedad es que ésta había sido la categoría más castigada el año pasado. De todos modos, el nivel actual de precios (reales) es bajo en relación al promedio de los últimos años.
  • Por el contrario, los precios en dólares han retrocedido en forma importante, consecuencia inevitable de la importante depreciación cambiaria, hasta ubicarse en niveles muy bajos, tanto en relación a los valores observados en los últimos años como en perspectiva a los precios que se verifican en algunos de los países vecinos y competidores de Argentina en el mercado mundial de carnes. Este bajo precio de la hacienda es el que posibilita los buenos márgenes de exportación, y el que genera un enorme atractivo para que los exportadores sigan consolidando sus envíos al exterior.
  • La aceleración de las exportaciones es quizás el único factor que genera expectativa de que los precios de los animales puedan mantenerse en lo que resta del año (no sólo en términos nominales, sino en poder de compra); la limitante de las exportaciones es que sólo representan el 15% de la producción de carne. En dirección contraria juegan la estacionalidad de la oferta (usualmente mayor volumen en la primavera), un mercado interno con ajuste de ingresos, las elevadas tasas de interés (encarecen la retención), y una inflación que podría aproximarse al 10% en el período agosto – diciembre.
  • Dado el contexto anterior, un escenario de tipo neutral, con precios (reales) estables de aquí hasta fines de año, podría ser un escenario posible y hasta conveniente, a la espera de la recuperación del mercado interno y de una mayor tracción del negocio exportador. En el arranque de 2019, con una economía nuevamente en crecimiento y con un sector externo más relevante como destino de la producción, podrían ya sí aparecer mejores precios de hacienda y por ende un crecimiento de la cadena más sostenible en el tiempo.
  • En síntesis, con producción y exportaciones en crecimiento sostenido, la industria frigorífica, particularmente aquella enfocada en el mercado externo, pasa probablemente por el mejor momento de los últimos 8 o 9 años. Por su parte, con precios de hacienda en recuperación en poder de compra local pero aún con valores muy bajos, los productores ganaderos siguen con el proceso de ajuste de sus rodeos, llevando la faena de hembras a niveles preocupantes.

A pesar de lo que está pasando con la faena de hembras, las expectativas de desarrollo a mediano y largo plazos siguen siendo buenas. Argentina tiene hoy una baja inserción en el comercio mundial de carne (ocuparía este año entre el 7mo y el 9no puesto del ranking de exportadores) y luce bastante difícil (en realidad, menos probable) que se revierta en los próximos años el proceso de integración comercial que viene impulsando la actual gestión de gobierno.

Fuente: Ieral

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