Argentina: Reporte Mensual SBS – Apostando por continuidad después de Octubre

Las elecciones son un test, y una oportunidad también. El gobierno espera la elecciones de Octubre con confianza. Un crecimiento económico mediocre ha impedido un apoyo popular más amplio, pero optimismo sobre el futuro sigue siendo el principal aliado oficial. Una oposición dividida y representando una historia no deseada entre los sectores independientes también colabora con las autoridades. La posible candidatura de CFK representa riesgos pero también ventajas. El alto rechazo que genera CFK puede exacerbar la polarización del voto. Más importante, puede prevenir el reordenamiento del Partido Peronista como opción viable para las elecciones del 2019. La receptibilidad del Congreso al cambio necesario va a depender del resultado electoral, pero apostamos a continuidad, invirtiendo en riesgo Argentino y ARS. Brotes verdes pero aún heterogéneos. Datos de Marzo y estimaciones para Abril/Mayo sugieren un cuarto trimestre de crecimiento ininterrumpido. Exportaciones e inversión siguen liderando la recuperación, particularmente en la agricultura, los servicios regulados, y la construcción, o los sectores favorecidos por los cambios recientes. Una desaceleración de precios mayor a la de los salarios, una ejecución del mayor presupuesto de pensiones y de obra pública, y un continuo gasto de inversión en sectores beneficiados debieran facilitar un crecimiento económico cercano al 2,5% para este año. La recuperación gradual de la economía Brasilera constituye otro empuje adicional, sumado al abundante financiamiento externo disponible. Una creciente incertidumbre política constituye el principal peligro de corto plazo; una tímida mejoría de la inversión, el mayor desafío de largo plazo. El BCRA reafirma su convicción. La sorpresa positiva de Mayo no ha borrado el recuerdo de alta inflación en meses previos. Sin embargo, ha ayudado al BC para confirmar su ruta para este año y el próximo. Aún con una perspectiva de desaceleración inflacionaria en 2S17, la necesidad de mantener una política monetaria contractiva junto a una política fiscal expansiva financiada con crédito externo tiende a asegurar un escenario de tasas de interés elevadas (especialmente en dólares) y de peso apreciado. Desafíos fiscales pendientes y la necesidad de volver a subir tarifas públicas probablemente exigirá mantener las tendencias recientes en tasas y ARS, excluyendo shocks externos o ruidos locales. Financiamiento abundante por ahora. El gasto público sigue expandiéndose rápido, pero el gobierno mantiene su promesa de déficit primario de 4,2% del PBI, aunque contando con casi un punto de recursos extraordinarios. El sendero fiscal actual exige un ajuste de 1,8% del PBI para 2018, demandando un drástico control de gasto y aumentos en precios públicos. La actual trayectoria fiscal anticipa una relación deuda producto de casi 40% hacia 2019. Todavía manejable desde una perspectiva regional, pero sin ofrecer ningún margen para retrasar una mejora en las cuentas públicas después de la elecciones.

Fuente: SBS

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