Índice de Condiciones Financieras (ICF)

Las condiciones financieras siguieron mejorando en Octubre
– En medio del ruido electoral, las condiciones financieras tuvieron un nuevo avance mensual, aunque bastante tenue, y alcanzaron los 62.2 puntos
– Las condiciones financieras se ubican en zona de confort desde abril de 2016, meses antes que comenzara la recuperación de la actividad económica, que ya ha enhebrado cinco trimestres consecutivos de expansión respecto al trimestre anterior
– La mejora en las condiciones locales, empujada sobre todo por un destacable avance del Merval, no pudo ser acompañada por las condiciones externas, que se deterioraron levemente, sobre todo por un aumento en la volatilidad de las monedas emergentes y cierta merma en la liquidez global

En medio del cierre de las campañas electorales y de conocerse el resultado de unas elecciones generales que se descontaba serían favorables al oficialismo, las condiciones financieras de la economía argentina tuvieron un nuevo avance mensual, aunque bastante más tenue que el mes pasado. En octubre el ICF se ubicó en 62.2 puntos, avanzando 0.8 puntos en el mes, gracias a un nuevo repunte de las condiciones locales, mientras las condiciones externas tuvieron un tenue retroceso, el segundo posterior al triunfo de Trump en noviembre de 2016.
Las condiciones financieras se ubican en zona de confort desde abril de 2016, es decir, desde hace un año y medio. Unos meses más tarde comenzó la expansión de la actividad económica, que ya ha acumulado cinco trimestres consecutivos de crecimiento respecto al trimestre anterior (III-IV de 2016 y I-II-III de 2017). Es un resultado destacable, en tanto la economía argentina siempre creció cuando las condiciones financieras permanecieron en zona de confort por un lapso prolongado.

Las condiciones locales, que permanecen en zona de confort desde febrero de 2016, alcanzaron 28.1 puntos en octubre, mostrando un avance mensual de 1.7 puntos, tras haber retrocedido varias veces meses atrás. Esta mejora se explicó sobre todo por la suba del Merval, empujada por el resultado electoral, y no fue mayor por una nueva caída en la liquidez bancaria de largo plazo, explicada por el rápido crecimiento de los créditos privados. La liquidez de largo plazo alcanzó el mayor estrés desde la salida del “cepo”, si bien durante el “cepo” esta variable en varias ocasiones estuvo bastante más estresada.
Esta mejora mensual en las condiciones locales, no pudo ser acompañada por un avance en las condiciones externas, que se encuentran en zona de confort desde diciembre de 2016. Así, tras caer 0.9 puntos respecto a septiembre y por segunda vez desde el triunfo de Trump, en octubre las condiciones externas alcanzaron los 34.2 puntos, sobre todo por una mayor volatilidad en monedas emergentes y una merma en la liquidez global. Este deterioro no fue mayor gracias a una menor volatilidad en los commodities y una mejora en la confianza entre bancos.
Si bien tras el triunfo de Trump la suba de las tasas más largas y el mayor empinamiento y volatilidad de la curva soberana de EEUU afectaron a las condiciones externas, desde marzo especialmente la curva se ha tendido a aplanar. En octubre casi se mantuvo sin cambios, lo que indica que el mercado de bonos mantiene su cautela respecto al futuro económico en EEUU, lo que contrasta con el mercado accionario, que sigue mostrando avances importantes. La FED en octubre comenzó a desarmar muy gradualmente su hoja de balance, lo que no ha tenido hasta ahora efecto sobre la dinámica de los mercados. Su plan involucra dejar de refinanciar una porción de sus activos que van amortizando, por un monto cercano al 1% de su hoja de balance hasta diciembre y por algo menos del 10% durante el año próximo.

Fuente: EconViews

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