Proyecciones económicas

VariableMensualAnual
sep-18oct-18nov-18dic-18ene-19feb-1920182019
Inflación minorista 4,0%3,5%2,7%2,5%2,0%2,0%40,3%21,2%
TNA60,0%60,0%60,0%60,0%55,0%50,0%60,0%32,0%
Tipo de cambio $ / US$39,740,041,141,942,542,841,950,0

 

VariableIII-18IV-1820182019
PBI-1,5%-0,5%-1,9%0,5%

Fuente: REM


Salarios en retroceso y fuerte alza del precio de vehículos explican el derrumbe del mercado

Las cifras preliminares de patentamientos de mayo indican que la situación del mercado automotriz no toco fondo y el horizonte cambió de muy malo a crítico.

A fines del año pasado la perspectiva para 2019 era un mercado de patentamientos similar al del 2009 (493.500 autos + livianos). La cifra en términos absolutos igualmente no era despreciable, pero la industria (concesionarios y terminales) se había preparado para atender a un mercado de un millón de unidades a principios de 2018, generando importantes distorsiones y problemas aun hasta hoy.

Varios son los motivos que indican que el mercado en 2019 será aun peor de lo previsto. De acuerdo a nuestro modelo econométrico, lo más factible es que el mercado de autos y livianos  apenas alcance 435.000 unidades, siendo el más bajo desde 2006 (se alcanzaron 419.000 unidades).

Sin dudas, el incremento en la cantidad de sueldos para comprar un vehículo es uno de los principales factores de explicación.  En 2018 se necesitaban 14,8 sueldos para adquirir un vehículo chico –compuesto por marcas como por ejemplo Yaris, 208, Argo, Onix o Polo- lo cual implica que se retrocedió a niveles del 2014. Pero la situación continua empeorando en 2019 y la cantidad de sueldos retrocede en mayo a niveles de 2011.

Grafico 1. Cantidad de Salarios Necesarios para Adquirir un Vehículo Pequeño

Fuente: Invenomica en base a Acara, Adefa, INDEC y Ministerio de Trabajo

El problema es sencillo, los salarios (considerando el salario medio de los asalariados registrados privados publicado por el Ministerio de Trabajo) no mejoran en términos reales y el precio de los vehículos (aun considerando las bonificaciones) continúan aumentando a un ritmo superior a los salarios e inclusive por encima de la devaluación del tipo de cambio (en el acumulado de 2019 el precio de los vehículos aumenta un 21% versus una devaluación en torno al 17%).

Pero además de los salarios hay otros factores que inciden en la caída de las ventas de vehículos. La confianza del consumidor es clave y hoy se encuentra en un piso. Por supuesto que no se puede culpar al consumidor, la confianza la construye en base a cómo percibe que estará su situación económica en particular y el contexto económico general en los próximos meses. Y precisamente, percibe que la situación estará peor o, en el mejor de los casos, igual, impactando negativamente en la demanda de vehículos y cualquier otro tipo de bien durable.

Frente a este escenario, si el aumento de precio de los vehículos continúa ganándole a los aumentos salariales y el consumidor no percibe que en el corto plazo la situación mejore, es imposible que las ventas puedan recuperarse.