Región por región, la distribución del crecimiento de 2017 y las perspectivas para 2018

La mayor expansión del nivel de actividad económica se registró en el NOA, con algunas provincias creciendo entre el 8 y el 9 % interanual. Con poca diferencia, el NEA ocupó el segundo lugar, a pesar del estancamiento de Formosa. La región Pampeana fue la siguiente del ranking, aunque hubo bastante diferencia entre la performance de Córdoba (mejor) y La Pampa (peor). Luego, con un comportamiento más homogéneo, se ubicó Cuyo; siendo la Patagonia la zona en la que la reactivación se notó menos, con Neuquén en un guarismo aceptable, pero sin que Tierra del Fuego pudiera salir del terreno negativo. Salvo contadas excepciones, como el caso de Misiones, no hubo aporte al crecimiento del lado de las exportaciones (medidas según su poder adquisitivo interno). El impuso fiscal, en cambio, fue significativo, particularmente en las provincias por fuera de la región Pampeana, más dependientes de las transferencias de recursos desde la Nación. Sin embargo, este factor no pudo ser aprovechado por aquellas provincias con crisis fiscales irresueltas, con el caso de Santa Cruz como el más visible. El empleo privado se ha recuperado en forma débil, aunque la tendencia es ascendente. El consumo y, particularmente el crédito, han comenzado a repercutir positivamente. Aunque la política fiscal a nivel nacional se habrá de tornar menos expansiva en 2018, este fenómeno tendrá excepciones en no pocas provincias. No sólo habrá más recursos en términos reales para Buenos Aires, sino también para aquellas provincias con menor ponderación de ingresos propios. Los precios internacionales podrían jugar a favor de las actividades productivas insertas en la Patagonia, pero para que la locomotora de las exportaciones pueda activarse es clave el éxito de la lucha contra la inflación y la reducción sostenida de los distintos componentes del “costo argentino”, incluida la presión tributaria

Fuente: Fundación Mediterránea

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