Reforma Previsional

El monto que se transferirá por otorgar el 82% móvil y el bono representa un 6,4% del ajuste jubilatorio por el cambio de fórmula de movilidad.

RESUMEN EJECUTIVO
 En la batería de las reformas estructurales que se debaten en
nuestro país, tal vez la concerniente al sistema previsional sea
la más sensible, debido a sus consecuencias sobre el bienestar
económico de generaciones actuales y futuras.
 El debate del Proyecto de Ley presentado por estos días es tan
sólo un preludio de la reforma integral que el Ejecutivo pretende
implementar en 2019. En ese tránsito, se pavimenta el terreno a
partir de una serie de modificaciones técnicas que reducen el
peso del sistema sobre el erario público.
 La prenda de cambio para negociar el deterioro de las
condiciones de vida de los jubilados, parece ser el compromiso
de que los fondos ahorrados cubrirán el desfalco fiscal,
compensando el costo de la reforma tributaria y el pacto fiscal.
 En la presente infografía, realizamos un análisis técnico sobre la
modificación en el régimen previsional, con foco en las
consecuencias económicas de la modificación en la fórmula de
movilidad. En particular, cuantificamos los efectos del último
cambio promovido por el oficialismo, a los fines de obtener
consenso parlamentario: la incorporación de un bono a pagar el
mes de marzo en concepto de monto fijo no acumulativo.
 La transferencia positiva de recursos a los jubilados y
perceptores de la AUH por la aplicación del pago único de marzo,
se cuantifica entre $3.690 millones y $3.920 millones.
 Este número contrasta fuertemente con la detracción global de
recursos, producto del cambio de fórmula de ajuste. En términos
agregados, la transferencia “compensadora” por el bono
representa aproximadamente un 4,22% de los $90.000 millones
en concepto de recursos del sistema de seguridad social que se
pretende ajustar.
 Utilizando hipótesis de inflación y recaudación en función a los
parámetros oficiales de las metas macrofiscales de 2018, se
puede proyectar escenarios relativos a la evolución de haberes.
 Por caso, durante 2018, la suma de los haberes a percibir por los
jubilados que ganan la mínima (y cumplen con los años de
aportes) sería de aproximadamente $108.000 si se mantuviera
la Ley de Movilidad actual. En cambio, de aprobarse el proyecto
oficial con el bono planteado para marzo, los haberes sumarían
poco más de $104.000. Esto es, un 4,18% menos.
 La situación es aún peor para los jubilados que cobran la
mínima producto de moratorias y los jubilados con jubilaciones
superiores a los $10.000 –quienes no recibirán bono. En
números, durante 2018 los primeros perderán un 4,56% de sus
ingresos producto de la nueva Ley, mientras que, en promedio,
los jubilados que cobran un haber medio resignarán casi un 5%.
 Extendiendo el horizonte, el deterioro de ingresos por el cambio
de fórmula toma carácter de acumulativo. Así, en el acumulado
de 2018 a 2019, los jubilados de la mínima (aportantes)
resignarán ingresos por alrededor de $8.900 mientras que los
que cobran la mínima y se jubilaron por medio de la moratoria,
acumularán una detracción de ingresos cercana a los $9.300.
 En el nivel agregado se conjugan dos efectos contrapuestos. Por
un lado, la transferencia positiva sobre 900 mil jubilados por el
82% móvil y sobre 5 millones más, producto de la aplicación del
bono. En contraste, se tiene una transferencia negativa superior
a los $60.000 millones por el cambio en la fórmula de movilidad.
En el neto, la primera representa un 6,4% de lo que los adultos
mayores perderán mensualmente por la nueva ley

 

Fuente: UNDAV

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