Las pérdidas del campo ascienden a 5,2 Mt y US$ 1.050 millones

Hace un mes, agradecíamos las precipitaciones que traía consigo la Navidad. Hoy rogamos que el agua afloje en nuestra región, mientras en el sur de Buenos Aires y este de La Pampa la tierra arde cuando ya se cuentan casi tres meses sin recibir lluvias. Dado el inmenso aporte del agro a la actividad económica, al balance externo y a las arcas públicas de Argentina, es menester cuantificar preliminarmente las pérdidas que dejan los eventos del último mes, y que podemos resumir en 600 mil hectáreas sin sembrar, casi un millón sin cosechar, una producción 5,2 Mt menor y un aporte de u$s 1.050 millones menos respecto a lo previsto en diciembre.
Los extraordinarios eventos climáticos ocurridos las últimas semanas obligan a replantearse la campaña agrícola 2016/2017. A apenas dos semanas de haber comenzado el nuevo año, hay zonas agrícolas claves que padecieron un desastre pluvial, con registros de lluvias que superan el promedio de lo que llueve normalmente en seis meses. Totalmente opuesta es la realidad en el sur de la provincia de Buenos Aires y sureste de la Pampa, con acumulados de lluvias que acusan un déficit de 300 mm respecto a la media para esta época del año.
Como consecuencia de las anomalías climáticas reportadas, la estimación de producción del total de granos de Argentina para la campaña 2016/17 requiere ser recortada en 5,2 millones de toneladas, pasando desde los 124,9 Mt que preveíamos en diciembre de 2016 a 119,7 Mt en la actualidad. Esa pérdida productiva implica además que la economía argentina hasta el momento deberá resignar un total de USD 1.050 millones de dólares en el nuevo ciclo 2016/171, aunque vale aclarar que nuestras estimaciones son preliminares y en base a la información disponible actualmente, pudiendo eventualmente aumentar o disminuir en los relevamientos sucesivos.
Ahora bien, gracias a la mejora de los precios que trae aparejada la menor oferta, el aporte del agro a la economía nacional “apenas” cae en 200 millones de dólares, dado que las mayores cotizaciones compensan parcialmente los menores volúmenes.
Realizando una desagregación por cultivos, tal como consta en el Cuadro I, en el caso de la soja (principal cultivo por su aporte a la producción y a las exportaciones argentinas) de una intención inicial de siembra de 19,65 millones de hectáreas, se tiene hoy que unas 350 mil directamente no lograrán completarse. Entre estas, 300 mil hectáreas ha debido resignar el sur bonaerense por la extrema sequía, y otras 50 mil quedaron fuera por los excesos hídricos en el centro norte de Santa Fe. A la fecha, si bien estas cifras resultan preliminares y podrían eventualmente volver a ponerse en marcha las sembradoras, la ventana de implantación está finalizando y el cultivo crecería bajo riesgo de heladas tempranas con grandes pérdidas en el potencial de rindes.
Sin embargo, de las 19,3 millones de hectáreas que efectivamente sí han sido sembradas con la oleaginosa al día de hoy, se calcula que 660 mil se perdieron por los cinco eventos extremos de lluvias que se dieron estas últimas semanas en la región más productiva de Argentina. Por lo tanto, si sumamos el área que no pudo ingresar al ciclo agrícola y los lotes perdidos por anegamientos, la superficie cosechada de soja que se proyecta para la campaña 2016/17 ha sido recortada en casi 1 millón de hectáreas en relación a lo previsto hace un mes atrás. Además, esas 19,3 millones de hectáreas implantadas quedan 900 mil hectáreas por debajo de las sembradas en 2015/16.
En lo que respecta a los números de producción para la oleaginosa, partiendo de un rinde medio tendencial a nivel país de 28,4 qq/ha y una superficie cosechada estimada en 18,6 M ha, se obtendría una cosecha de 52,9 millones de toneladas de soja, conforme a nuestra estimación preliminar. Ello queda 1,5 Mt toneladas por debajo de las 54,4 millones que preveíamos a mediados del mes de diciembre. En cambio, si la comparación se realiza en base a las primeras aproximaciones realizadas para la campaña 2016/17, del orden de los 56 Mt, el recorte ya supera los 3 millones de toneladas. Debe aclararse, sin embargo, que las presentes proyecciones se realizan bajo el supuesto de un rinde tendencial para el cultivo. Las estimaciones oficiales de la Bolsa de Comercio de Rosario serán difundidas en las próximas semanas.
Sin embargo, como es natural, la menor producción que se descuenta para Argentina en la nueva campaña ha disparado los precios de la oleaginosa en todo el mundo. Por este motivo, los mayores precios más que compensan la caída de la producción y su valor bruto doméstico se mantiene prácticamente invariable en el caso de la soja. Con una suba del valor FOB oficial del 4% hasta los US$ 408/t, el valor doméstico de la producción de habas de soja pasó de unos US$ 14.150 millones en el mes de diciembre, a alrededor de US$ 14.350 millones en base a las previsiones actuales. Habrá que ver si estos mayores precios se mantienen en los próximos meses al llegar el período de cosecha y venta del productor a fábricas y exportadores.

Fuente: BCR

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