La riqueza natural de Argentina

A menudo se menciona que la Argentina posee una gran riqueza natural que debería llevarla a ser, con bastante facilidad, un país próspero. Pero, ¿es así?

Introducción
Existen distintas herramientas para cuantificar la riqueza de los países. Una aproximación
imperfecta es el Producto Bruto Interno (PBI), un indicador económico que expresa el
valor monetario de la producción de bienes y servicios de un país en el transcurso de un
año (es decir, se trata de una variable “flujo”, ya que cuantifica la variación durante un
período específico). Sin embargo, este indicador omite información importante y
requiere ser complementado, ya que la riqueza natural (una variable “stock”) es para
muchos países un recurso fundamental que no se ve reflejado en el PBI (de hecho estos
países podrían incrementar su producción de corto plazo haciendo un uso inadecuado de
sus recursos naturales a expensas de su sostenibilidad en el largo plazo).
El Banco Mundial realizó una publicación titulada “La riqueza cambiante de las naciones”
(“The Changing Wealth of Nations”)1 publicada en enero de 2018, en la cual analizó la
riqueza de 141 países entre los años 1995 y 2014. En el presente informe se tomaron los
datos difundidos por el Banco Mundial para analizar el capital natural argentino.

La riqueza natural argentina
Argentina es generalmente percibida como un país con abundante riqueza natural. La fertilidad extraordinaria de las tierras pampeanas que se ve reflejada en su producción agropecuaria, y sus recursos minerales son algunos de los principales fundamentos de esta percepción.
En la definición del Banco Mundial, la riqueza natural agrupa a la energía (petróleo, gas, carbón duro y blando); los minerales (incluye diez categorías); las tierras agrícolas (tierras de cultivo y pastoreo); los bosques (madera y algunos productos forestales no madereros); y las áreas protegidas. De esta forma, la riqueza natural se cuantifica como
la sumatoria descontada del valor de las rentas generadas durante la vida de cada uno de estos activos.
En el caso de Argentina, los datos muestran que su capital natural radica principalmente en su abundancia de tierras, tanto las empleadas para el cultivo como para el pastoreo.
De esta forma, este componente significó en 2014 el 56,5% de la riqueza natural total del país. En segundo lugar se destacan sus recursos de subsuelo, que representaron el 24,3%
fundamentalmente por sus activos relacionados al petróleo y algunos minerales, como el
oro y el cobre, mientras que los recursos forestales significaron el 15,6% y las áreas
protegidas el restante 3,6%.

Fuente: CAC

Leer más Informes de:

Energía y Minería