La producción en Uruguay se vendría estancando en los últimos dos años por los bajos precios internacionales

La producción granaria en Uruguay se vendría estancando en los últimos años debido al contexto internacional de precios bajos y sobreproducción mundial especialmente en soja y trigo. Se puede dividir la misma en dos períodos: Uno muy positivo en los años 2006-2013. Y uno de desaceleración 2014-2016.

 

La producción granaria en Uruguay se vendría estancando en los últimos dos años debido al contexto internacional de bajas de precios y sobreproducción mundial especialmente en soja y trigo. Las estadísticas de dicho país y la opinión de los expertos evidencian que la dinámica de la producción agrícola de Uruguay puede analizarse a través de dos períodos claramente diferenciados. Un primer período muy positivo que comprende un marcado crecimiento del área sembrada y producción oriental, abarcando las campañas 2005/06 hasta la 2013/14. Y la segunda etapa que comprende las tres últimas campañas (la 2014/2015 a 2016/2017) donde se ve una clara desaceleración del notable crecimiento del campo uruguayo.
En la primera etapa (campañas 2005/06 hasta la 2013/14) el área sembrada crece de 845.000 ha en el ciclo 2005/2006 a 2.069.000 ha en el 2013/2014. Por otra parte, la campaña 2013/14 marcó un pico de producción computando cereales, oleaginosas, y caña de azúcar; alcanzando la 7,6 millones de toneladas. En la 2005/2006 se habían cosechado cerca de 3,1 millones de tn. Como vemos, en este período de oro, Uruguay duplicó la producción en apenas 8 años (Cuadro N°1 y gráfico).
La segunda etapa que comprende las tres últimas campañas (2014/2015 y 2015/2016) se observa que a partir de la campaña 2013/14 la producción se mantuvo en declive hasta llegar a los 6,2 Mt en volumen de producción en la 2015/2016 partiendo del máximo de 7,6 millones de tn en la 2013/2014. En la campaña 2015/2016 se registró una sensible baja en el área sembrada total de cultivos cerealeros e industriales pasando de 2.165.000 hectáreas (ciclo 2014/2015) a 1.881.000 hectáreas.  Habrá que esperar para ver cuáles serán los resultados del ciclo 2016/2017.
En el Anuario 2016 de la Oficina de Programación y Políticas Agropecuarias del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay y en las opiniones del Ing. Agr. Gonzalo Souto (técnico de la Oficina) puede encontrarse un adecuado análisis de las tendencias en los cultivos de trigo, cebada y soja y una mirada retrospectiva al 2016. También hay proyecciones de lo que puede suceder en el 2017.
¿Qué fue lo que realmente aconteció en estos últimos años? Pues bien: hay una combinación de factores. Ellos fueron:
1) En los últimos tres años se viene registrando una baja en los precios internacionales de cereales y oleaginosas, luego de un período de importantes subas. Este escenario externo ha afectado negativamente la intención de siembra en diversos cultivos debido a que Uruguay exporta de manera significativa su producción de granos. Tiene un consumo interno relativamente bajo, lo cual se asemeja al caso Argentino. En consecuencia, cualquier variación negativa en el mercado internacional afecta fuertemente los precios domésticos, siendo el precio de exportación sumamente determinante de los niveles de producción domésticos.
2) El grano más castigado en el 2016 fue el trigo. Se caracterizó por una caída en los precios del mercado internacional alcanzando los niveles más bajos de los últimos 5 años. La experiencia local en relación a los cultivos de invierno (tanto trigo como cebada) se vio afectada por la caída en las cotizaciones internacionales. En trigo se sumó el efecto adverso de una oferta menor en volumen con algunos problemas de calidad, configurándose un escenario que le confirió un menor desempeño exportador a la cadena triguera oriental durante 2016. Sin embargo esto, la cosecha que finalizó en Enero del 2017 habría sido buena en rindes y producción final, tanto en trigo como en cebada. Hubo buen clima con muy buen desempeño productivo. No obstante ello, el especialista estima que la producción de trigo del 2017 estaría por debajo del año 2016.
3) El especialista sostiene que la tendencia negativa en el mercado internacional de trigo generará una menor siembra de este cereal en el invierno del 2017, la cual será compensada por una mayor implantación de cebada estimulada por las malterías. Se espera en cebada cifras muy acrecentadas para consumo local y exportaciones en el 2017. Ello significaría un valor de cosecha similar a lo generado en 2015: 354.000 toneladas.
4) Los contratos de producción de cebada entre productores y malterías tienen en Uruguay un sistema de fijación de precios en función de diversas variables en una paramétrica. Esta función computa el precio del trigo en el mercado de Chicago. De esta forma, tanto los precios domésticos del trigo y la cebada han caído en Uruguay por este sistema de fijación de precios. No obstante ello, hay un dato no menor que favorece los precios locales de la cebada respecto del trigo. Hay una ampliación en la capacidad de procesamiento en las malterías locales, que está generando una mayor demanda de cebada en este país hermano. Esto favorecerá en el 2017 y en el futuro al productor y seguramente lo orientará dentro de los cultivos del invierno a optar por cebada en vez del trigo.
5) La suma del área de siembra del año 2016 en cultivos de inviernos habría sido similar a la del 2015.
6) En soja, los precios internacionales han caído mucho menos que en el trigo. Debido a lluvias excesivas durante la cosecha de soja en Abril del 2016, se redujo levemente el área de siembra el año pasado. Hubo buenas condiciones de implantación tanto en soja de primera como de segunda en la primavera y verano del 2016. Para el 2017 se espera una mejor evolución. Si se obtienen en marzo/abril de este año similares promedios de cosecha a los de los últimos años, se compensaría esa menor siembra y se tendría una oferta exportable adecuada para el 2017.
 

 
Un análisis a nivel de cultivos individuales: 
Mirando los últimos 11 años, Indudablemente el cultivo que registra el mayor crecimiento en el período considerado es la soja. En la campaña 2005/2006 se sembraban en Uruguay aproximadamente 309.000 hectáreas con esta oleaginosa. Al cabo de 8 años, en la campaña 2013/2014, el área sembrada ascendió a 1.321.000 hectáreas. Esto implica un crecimiento espectacular del 327%. Mayor aún fue el aumento en la producción de poroto de soja. En la campaña 2013/2014 se cosecharon 3,1 millones de toneladas, mientras que en el 2005/2006 la producción era de 631.900 toneladas. Esto significa que se quintuplicó la producción de soja en apenas 8 años. Los rindes promedios en soja también muestran una evolución positiva, pasando de 20,4 quintales por hectárea en el 2005/2006 a 23,9 quintales por hectárea en el 2013/2014. Para la última campaña 2015/16, el área sembrada se retrajo a 1.140.000 hectáreas mientras que la producción alcanzó las 2,2 Mt. Computando cereales y oleaginosas en la República Oriental del Uruguay, la soja fue el cultivo con mayor área sembrada para la campaña 2015/16, seguido por el trigo y el arroz.
En lo concerniente al trigo, su crecimiento también fue significativo en el primer período de oro. Se cuadruplicó el área sembrada en el período que transcurre de la campaña 2005/2006, en donde se sembraron 153.000 hectáreas, a la campaña 2011/12 donde alcanzó su pico el área creciendo a 593.000 hectáreas en total. La producción creció un 344%, pasando de 454.000 toneladas a más de 2 Mt en 2011/12. Para la última campaña 2015/16 la producción cayó a 1,19 Mt. Esta caída se explica principalmente por una disminución del área sembrada total y los problemas anteriormente detallados.
El tercer cultivo en área sembrada y segundo en producción es el arroz. Es un grano que muestra una mayor estabilidad en el área sembrada y en la producción con respecto a los anteriores. En los últimos diez años la producción y área sembrada se mantuvieron prácticamente estables, por lo que su participación la producción total de granos disminuyó de un 40% en la campaña 2005/06 a aproximadamente un 20 % en las últimas dos campañas. Alcanzó un pico en la campaña 2010/11 principalmente por un aumento del rinde promedio. Para la campaña 2015/16 el área sembrada alcanzó las 161.200 hectáreas mientras que la producción alcanzó los 1,3 millones de tn con un rendimiento de 8 tn por Ha. sembrada.
Otros dos cultivos que mostraron fuertes crecimientos en la primera etapa son el maíz y el sorgo. En maíz, en la campaña 2005/2006 se cosecharon 205.000 toneladas. Para el ciclo 2015/2016, la producción aumentó un 137% llegando a 487.000 toneladas. Esto sucedió debido al crecimiento en el período considerado del 70% en el área sembrada y del 40% en los rindes. El pico de producción se obtuvo en la campaña 2012/2013.
En sorgo, la producción de la campaña 2005/2006 era de 61.300 toneladas. Para la campaña 2015/2016, la producción creció casi cuatro veces arribando a 238.000 toneladas. Todo esto motivado por el aumento en el período del 324% en el área sembrada, contrarrestada por una leve disminución en los rindes. El pico de producción se obtuvo en la campaña 2011/2012
Como impactó el crecimiento de la producción uruguaya en las exportaciones. El complejo sojero: 
Este notable crecimiento de la producción agrícola uruguaya de los últimos años impactó positivamente sobre las exportaciones nacionales y ha sido fundamental para consolidar y fortalecer el proceso de generación de divisas de la economía uruguaya. Para tener una idea de la magnitud del aporte de la agricultura uruguaya a la sustentabilidad de su balanza comercial es importante destacar que el año 2015 cerró con un nivel de exportaciones totales en torno a las 7.675 millones de US$ (Cuadro N°2). Y fue precisamente la soja el principal producto exportado con un total anual de U$S 1.117 millones, lo cual representa un 14,5% del total de las exportaciones nacionales sin computar las ventas externas desde las zonas francas. A diferencia de nuestro país, Uruguay posee muy poca capacidad de molienda para el poroto de soja, motivo por lo cual todo el poroto se embarca sin procesar a diferencia de nuestro país. Es más, Uruguay importa una cantidad relativamente importante de harina de soja y subproductos para la elaboración de alimentos balanceados (146 mil t en 2014 y 247 mil tn en 2015), pellets de girasol (23 mil tn en 2015), aceite crudo de soja (15.800 tn en 2015), aceite refinado de soja (3.800 tn en 2015) y aceite de girasol/maní (1.450 toneladas en 2015).
En notas de este informativo semanal hemos visto que la capacidad de molienda de semillas oleaginosas de la República Oriental del Uruguay en el segundo semestre del 2003 ascendía a 600 Tn/día. En la actualidad alcanza a 1.540 Tn/día.  Existía la posibilidad de que Uruguay pudiera ampliar su capacidad de procesamiento de manera significativa a través de un proyecto presentado por la empresa Cereoil Uruguay S.A. para construir una planta industrial en la localidad de Soriano. Esta planta iba a tener un puerto en La Agraciada sobre el Río Uruguay. Se preveía que dicha fábrica podía llegar a moler entre 2.500 y 3.000 Tn/día, lo que implicaba a 330 días de operación en el año, una trituración de aproximadamente 900 mil a 1 millón de toneladas de soja anuales. Lamentablemente para ese país este proyecto no avanzó en su ejecución, según reportan informes no oficiales.
Con respecto a los embarques de soja, arroz, trigo y cebada cervecera en Uruguay, se puede observar un aumento sostenido del volumen medido en toneladas a lo largo de los años hasta 2014. Una ligera disminución se puede observar –en cambio- para el año 2015.
Las exportaciones de arroz en el 2015 generaron U$S 363 millones, en tanto que las de cebada cervecera y trigo fueron de 127 US$ y U$S 122 millones respectivamente. En consecuencia, si tomamos las exportaciones agrícolas durante todo el 2015, podemos observar que las mismas ascienden a U$S 1.741 millones, lo cual representa un poco más del 22% del monto total en dólares estadounidenses de los despachos externos realizados por la República Oriental del Uruguay en dicho año. Muy cerca de este guarismo se ubican las exportaciones de carnes y animales vivos alcanzando 1.675 millones de US$. Si tomamos el total de MOA y Productos primarios el total representa el 74% de las exportaciones totales para 2015. Como vemos, Uruguay –al igual que Argentina- depende fuertemente del campo y de su agroindustria.
Fuente: BCR

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