La producción de hidrocarburos – Informe anual Año 2017

Resumen
Upstream y Downstream
La producción total de petróleo en 2017 fue 27.801 Mm3, un 6,4% menor a la registrada en 2016 y un
26,7% inferior a la del año 2007 mostrando niveles de producción similares a los del año 1983. Cabe
asimismo aclarar que la disminución de la producción se verificó en todas las cuencas productivas
nacionales: El año 2017 finaliza con la producción de crudo en baja; y en el año se acentuó la
disminución tendencial, cuya monótona declinación es de 3,1% promedio anual en la última década.
La declinación productiva es de larga duración; comenzó en 1998, año en que la producción nacional
petrolera alcanzó su máximo histórico con 49.148 Mm3 anuales; la producción de 2017 es apenas el
56% de la de aquel año.
En el caso del gas natural, la producción disminuyó en 2017 respecto al año anterior un 0,9%. La
producción del año 2017 es a su vez un 12,5% inferior a la del año 2007. En la última década la
producción disminuyó a una tasa del 1,3% anual acumulativo.
La producción de petróleo y gas natural no convencional ha aumentado en 2017 un 28% y 20%
respectivamente en relación al año anterior, como lo viene haciendo de manera ininterrumpida en los
últimos diez años. De esto se desprende que la caída en la producción se debe exclusivamente a la
producción convencional de petróleo y gas natural, las cuales representan el 91% y 75% del total
producido respectivamente.
En nuestra opinión la baja en la producción nacional de hidrocarburos se enmarca en un contexto de
baja inversión en exploración de riesgo en las áreas convencionales, lo que se manifiesta claramente
en una disminución de las reservas comprobadas de petróleo y gas natural según los datos oficiales
del MINEM. Las reservas comprobadas de petróleo en 2016 fueron un 17,1% inferiores a las del año
2007, mientras que las de gas natural fueron un 23,8% más bajas que las de aquel año. En el caso del
gas natural la caída de las reservas comprobadas es aún más impactante si se analiza el período
2000-2016.
En el caso del gas natural, la disminución crónica de la producción doméstica es acompañada por un
aumento tendencial en la demanda. La demanda creciente debe ser abastecida por la importación que
muestra niveles también crecientes tanto en gas natural de Bolivia, como en GNL durante los últimos
siete años.
En este sentido, la importación de gas natural de Bolivia creció un 10,4% entre 2016 y 2017, y es un
455% superior a la del año 2007. En los últimos diez años la importación de gas natural por gasoducto
ha aumentado un 18,7% anual equivalente pasando de 1.239 MMm3 en 2007 a 6.870 MMm3 en 2017.
El 14,2% del total de gas inyectado al sistema es gas natural importado de Bolivia.
Del mismo modo, la importación de Gas natural Licuado (GNL) aumentó un 3,2% entre el año 2016 y
2017, mientras que en el último año fue un 184,2% mayor a la del año 2010 pasando de 1.689 MMm3
a 4.799 MM3. Es decir, la importación de GNL aumentó un 16,1% anual equivalente en los últimos
siete años, representado el 9,9% del total del gas inyectado al sistema en el año 2017.

En suma, el 24,1% del total del gas inyectado al sistema en el año 2017 es importado (sumando gas
natural y GNL) totalizando compras al exterior por 11.669 MMm3. El 24,1% del total inyectado
representa un valor muy elevado para un país como Argentina que fue un país autoabastecido hasta
hace apenas dos lustros.
Subsidios
El programa Plan Gas ha recibido transferencias por un total de $ 21.911 durante el año 2017,
presentándose como el segundo beneficiario en importancia dentro de los subsidios económicos
energéticos con un peso del 17,3% sobre el total. Por otra parte, representó durante 2017 el 7,3% del
déficit primario informado por ASAP. El Plan Gas desde su implementación en el año 2013 creció a
una tasa equivalente de 36,9% anual.
El Plan Gas recibió $ 16.575 durante 2015, $ 38.461 en 2016 y $17.571 en el acumulado de 2017 en
términos reales a moneda de diciembre de 2016. Esto implica que los productores beneficiarios del
subsidio recibieron la suma de $ 72.607 millones en términos reales, lo cual equivale a US$ 4.586
millones.
Comercio exterior
Entre 2009 y 2017 el monto total de exportaciones energéticas disminuyó 62,5%, implicando una
disminución anual equivalente del 9,3% durante el periodo. En contraste, las importaciones tuvieron
una tendencia alcista, con un incremento absoluto del 116,6% en los últimos ocho años y un aumento
anual equivalente del 8%. Por otra parte, el saldo comercial energético ha sido deficitario desde el año
2011, con picos de déficit en los años 2013 y 2014 (US$ -6.163 y US$ -6.543 millones
respectivamente), donde se registró la mayor suma de importaciones de energía con US$ 11.415 y
US$ 11.454 millones respectivamente. Durante el año 2017 el déficit comercial energético fue de US$ –
3.272 millones – gran parte de esta disminución se puede atribuir al factor precio ya que el barril de
petróleo WTI cayó de US$ 98 en 2013 (en promedio anual) a US$ 51 en 2017 -, y representó el 39%
del déficit comercial total.

Fuente: IAE

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