La demanda de productos orgánicos crece a nivel mundial

Una mayor conciencia de lo “natural” y del cuidado del medio ambiente, así como la oportunidad de volcarse a un negocio que deja un buen margen de ganancia, son las causas principales de la expansión de lo órganico.

“Después de muchos años de ser un país netamente exportador de productos orgánicos, nos empezamos a volcar al mercado interno. Esto se debe al incremento exponencial de la demanda, tanto a nivel mundial como local”, así comenzó explicando Mario Passo, director de Argencert, una de las cuatro certificadoras que existen en el país.

Argentina es el segundo país en el mundo con mayor superficie bajo certificación, alrededor de 3 millones de hectáreas, luego de Australia, con 17 millones de hectáreas y en tercer lugar se encuentra Estados Unidos, con 2 millones.

“Los productos orgánicos que más se exportan son los derivados de la agricultura: soja, maíz, trigo (La Pampa), aceites, uvas y vinos (Mendoza), horticultura (Provincia de Buenos Aires), fruta fresca, mermelada y pulpa (Valle de Río Negro), yerba y té (Misiones), pasas de uvas y aromáticas (Córdoba). También en una época fuimos exportadores de carne pero hace unos años se pusieron restricciones para la exportación y eso hizo que el negocio de la carne orgánica no fuera tan atractivo”, detalló Passo.

Abastecer el mercado local

Actualmente, los mercados de productos orgánicos que están más desarrollados son Europa, Estados Unidos y Japón y son los principales países donde Argentina exporta su materia prima. Sin embargo, según el director de Argencert, aún falta dar un salto cualitativo en la producción: “En Sudamérica tenemos muy buena tierra, gran capacidad para producir a nivel de granel, pero todavía nos falta poder agregarle valor a eso que hacemos. Tenemos un mercado interno donde hay productos básicos, materias primas, pero no tenemos  productos elaborados para poder consumir. A medida que eso no se desarrolle a nivel regional vamos a poder acceder a una cierta cantidad de productos limitada”.

Según el director de la certificadora, hasta que los productores no empiecen a volcarse a productos elaborados, “va a ser difícil que Argentina tenga un mercado local intenso bien abastecido para que uno pueda elegir alimentarse con productos orgánicos” y agrega: “Hay que educar al consumidor, entonces la demanda va a empezar a aparecer y se va a hacer más efectivo el mercado para los productos”.

Otro aspecto que señala Passo es que de fondo también hay una cuestión cultural, “el productor argentino en general está acostumbrado a un negocio donde lo que hace es vender materia prima, commodities, o granel y el hecho de tener que agregarle valor a eso implica inversión, capacitación, mayor personal y apostar a un negocio a largo plazo”.

El auge de lo orgánico

El consumo de productos orgánicos viene creciendo hace 20 años en forma exponencial.Es un mercado que crece y siempre está insatisfecho, la demanda ha crecido siempre más que la oferta. Esto se debe a que la sociedad se inclina por lo natural y el cuidado del medio ambiente”,así expresó el  Ing. Diego Fontenla, Socio Fundador de Movimiento Argentino para la Producción Orgánica (MAPO), la única ONG en la Argentina que nuclea a todos los productores, comercializadores, certificadoras, exportadores, consumidores, que están relacionados con este tipo de producción.

Del mismo modo, el director de Argencert sostiene que el mundo comenzó a inclinarse por consumir orgánicos por dos razones:  por una filosofía del cuidado del medioambiente o porque es un negocio que tiene un margen mayor comparado con lo que se puede ganar con un producto convencional.  “El producto orgánico tiene un precio mayor al convencional en general, está posicionado como un producto Premium, por eso tiene un margen mayor de ganancia”, expresó Passo.

Cómo certificar

En Argentina la producción orgánica se inicia oficialmente en 1994, cuando el SENASA dicta las normas de producción orgánica en concordancia con las normas internacionales. “Antes había productores orgánicos pero no estaban ni auditados ni certificados. A partir de esta norma las empresas empiezan a certificar. Paralelamente se funda el MAPO y representa a todos los actores de la producción”, detalla Fontenla.

Cuando alguien decide empezar a hacer una producción orgánica lo primero que debe poner bajo certificación es la tierra donde va a generar el cultivo. “Se hace un seguimiento de la tierra determinado tiempo y una vez que pasa el período de transición en donde el suelo se limpia, se implanta el cultivo y luego el producto que se obtenga de ahí va a ser orgánico”, explicó el director de Argencert.

El requisito fundamental  para que un producto se considere “orgánico” es la no utilización de productos de síntesis química, tanto en lo que es insecticida, herbicidas, y abonos químicos porque “son los que dejan un residuo en la tierra, eso pasa al vegetal y termina en el producto que consumimos”, afirmó el director de la certificadora.

La agricultura orgánica se basa en los principios de la antigua agricultura, es decir, de cómo se llevaban adelante los cultivos hace muchos años, “es lo más cercano a un desarrollo natural, entonces lo que se fomenta por un lado es la biodiversidad, porque eso hace que el cultivo llegue a un equilibrio como se manejaban anteriormente, pero además hay insumos naturales que se pueden utilizar para combatir plagas o fertilizar suelos, que las certificadoras trabajan para aprobarlos”, expresó Passo.

El hecho de no poder usar herbicidas en este tipo de producción, hace que haya más trabajo manual o trabajo con animales. “No se pueden usar máquinas porque algo de combustible puede caer sobre la tierra. Eso hace que producir orgánicos implique más costos en relación a la mano de obra. Esto se compensa al no necesitar productos de síntesis química, derivados de petróleo, que implican una inversión muy alta”, explicó el director de Argencert.

A nivel internacional hay algunos países que cuentan normas y otros que no. “Si querés exportar a Europa, tenés que certificar bajo la norma europea, si querés exportar a EEUU tenés que certificar con la norma americana. Argentina es el primer país de Latinoamérica en tener norma propia, nosotros fuimos pioneros en tema orgánico a nivel regional.  Actualmente hay 4 certificadoras que están aprobadas por el SENASA para poder ser ente de control y autorizar la categoría de orgánicos: Argencert, OIA, Food Safety y Letis”, concluyó Passo

Fuente: Agrofy News

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