Informe Económico Banco Ciudad Nro 389

Los nuevos datos del IPC publicados este viernes por el INDEC muestran que el proceso de desinflación continúa su curso, registrando una variación mensual incluso menor a la esperada. Con un incremento de 2,0% en julio, la variación de los precios minoristas medida por el ente oficial pasó a ubicarse 1,1 puntos porcentuales (p.p.) por debajo del nivel de junio y 0,2 p.p. debajo del nivel esperado según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) publicado por el BCRA. Idéntica tendencia mostraron el IPC-Córdoba, que con una variación mensual de 1,7% alcanzó su menor registro desde octubre de 2015, y el IPC publicado por la Ciudad de Buenos Aires (IPCBA), que mostró un alza de 2,2%, 1 p.p. inferior a la variación de junio. El dato más relevante, sin embargo, surge al descomponer la inflación por categorías, observándose una inflación “núcleo” en descenso y por debajo incluso del nivel general. El subíndice “IPC-Núcleo” de INDEC registró una variación mensual de 1,9%, 0,8 p.p. por debajo del registro del mes previo y el mínimo desde la nueva publicación de la serie. En el caso del IPCBA, la desaceleración en la inflación núcleo resultó aún más importante, de 3,6% en junio a 2,3% en julio, y tiende a converger con esto a los valores promedio de los últimos tres años (2,4% desde enero de 2013). En este marco, el BCRA volvió a bajar la tasa de interés de referencia, nuevamente en 25 puntos básicos, situándola en 29,75%. De esta manera, si bien en las últimas dos licitaciones el Banco Central ha retomado los recortes en la tasa de interés de política, después de que transcurriera prácticamente todo el mes de julio sin cambios, lo ha hecho a un ritmo más pausado. Mientras que durante el bimestre mayo-junio la tasa de las Lebac a 35 días experimentó una baja de casi 8 puntos porcentuales, es decir a razón de unos 4 puntos por mes, en las últimas dos semanas acumuló un recorte de solo 1/2 punto, lo cual equivale a un ritmo de descenso mensual de 1 punto porcentual. En este sentido, el BCRA indicó en su comunicado de política monetaria que continuará procediendo con cautela procurando mantener un claro sesgo antiinflacionario para asegurar que el proceso de desinflación continúa su curso. Por otro lado, a pesar que el BCRA sigue recortando los rendimientos en pesos, en el mercado de cambios el dólar continúa mostrando una tendencia a la baja. En los últimos cinco días, la divisa norteamericana promedió $14,72, experimentando un descenso semanal de un 1,1%, y una caída de 3,1% respecto al pico de mediados de julio ($15,19). Sin intervención hasta el momento del BCRA, esto ocurre ante una demanda que sigue presentándose débil, a la vez que se observa un fluido ingreso de dólares. La semana pasada, las liquidaciones del agro se recuperaron y totalizaron USD 584 millones, marcando un alza de 40% (USD 170 millones) respecto al promedio de las cuatro semanas previas. Adicionalmente, en un marco internacional que continúa presentándose favorable, se siguen sumando colocaciones de provincias y empresas en el exterior que contribuyen a alimentar la oferta de dólares en el mercado local de cambios. A la emisión que realizara Chubut a mediados de Julio por USD 650 millones, se sumó esta semana la provincia de Chaco con un título por USD 250 millones. De esta manera, las provincias llevan emitido en lo que va del año un total de USD 5.850 millones, y los privados otros USD 4.300 millones. Y si a esto se suman las colocaciones que realizara el Estado Nacional por USD 16.500 millones en abril y USD 2.750 millones en junio, la captación total de fondos en los mercados internacionales de crédito se acerca a los USD 30.000 millones en lo que va de 2016. Semejante grado de interés por parte de la comunidad financiera internacional en proveer de financiamiento al país se explica, en primer lugar, por la drástica reducción en la percepción de riesgo argentino a partir de la implementación del programa de reordenamiento macroeconómico que se encuentra en marcha, pero también por un contexto internacional favorable en el que, a raíz de la abundante liquidez disponible, se siguen comprimiendo los spreads que paga la deuda de los países en desarrollo. En este sentido, el índice EMBI+ alcanzó esta semana, con 349 puntos, un mínimo no observado desde noviembre de 2014, y la prima de riesgo de los títulos locales, acompañó y lideró esta tendencia, ubicándose en un mínimo desde la salida del default, que resulta a su vez el nivel más bajo desde comienzos de 2011. En este contexto, el BCRA introdujo esta semana una serie de modificaciones en las normas que rigen el mercado de cambios, apuntando, por un lado, a simplificar la operatoria y reducir costos operativos, como forma de ayudar al desarrollo del sector financiero y facilitar las actividades productivas vinculadas a los mercados internacionales, pero al mismo tiempo buscando darle algo más de aire a la demanda de divisas y morigerar las presiones a la baja del tipo de cambio. Se destacan aquí, la derogación de los topes vigentes para la compra de divisas, la simplificación de los requerimientos de documentación y la quita de restricciones a la realización de operaciones de derivados con el exterior, facilitando en este último caso la cobertura de riesgos a muchas compañías, en especial pymes. Con estos cambios, el BCRA busca no solo ajustarse a la evolución actual del mercado de cambios, si no también anticiparse a una dinámica futura en la que comenzaría a cobrar mayor protagonismo el flujo de dólares provenientes del blanqueo, el cual se espera alcance un grado de adhesión importante.

Fuente: Banco Ciudad

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