Informe Economico 405

Esta semana, el INDEC dio a conocer los datos del Producto Interno Bruto
correspondientes al tercer trimestre del año, los cuales mostraron una evolución de la
actividad agregada más favorable que la anticipada por su Estimador Mensual de
Actividad Económica (EMAE). Frente a una caída de 0,9% en la comparación trimestral de
la serie desestacionalizada que había arrojado el EMAE, los números del PIB muestran
ahora una baja mucho más leve, de 0,2%, con lo que el contraste respecto al segundo
trimestre (en el que se observó una contracción de 1,9%) se vuelve mucho más claro. En
términos de variaciones interanuales (i.a.), los números siguen mostrando un descenso
marcado en el nivel de actividad, de 3,8% en el tercer trimestre y 2,4% en el acumulado
del año, aunque reflejo fundamentalmente de la contracción vislumbrada en el primer
semestre.
Paralelamente, por estos días también se conocieron indicadores privados del sector
industrial positivos para el mes de noviembre. Tanto el Índice de Producción Industrial de
FIEL (IPI-FIEL) como el de Ferreres (IPI-OJF) coincidieron en mostrar su segunda mejora
mensual consecutiva en términos desestacionalizados, hecho que podría estar señalando
el comienzo de una recuperación de la industria. De acuerdo a FIEL, la producción
manufacturera habría avanzado un 0,6% mensual en noviembre, que, siguiendo a su suba
de 1,5% de octubre, arrojaría un incremento de 0,4% para el cuarto trimestre, en caso de
mantenerse constante en diciembre. En tanto, el IPI-OJF arroja cifras positivas muy
similares, de 0,4% en noviembre y 0,6% en el cuarto trimestre, también de mantenerse
estable en diciembre.
Ambos indicadores reflejan un mayor dinamismo del sector manufacturero, el cual
responde, entre otros factores, a una mejora de las exportaciones industriales, en
particular a Brasil, tendencia que podría consolidarse en 2017. En noviembre, las
exportaciones de Manufacturas de Origen Industrial (MOI) registraron un incremento del
8% i.a. (14% en volúmenes), en lo que fue su tercera alza interanual en los últimos cuatro
meses. En cuanto a los destinos de exportación, se observó una recuperación de las
ventas externas de MOI a Brasil (6% i.a.), siendo este el primer incremento interanual
que registraron las ventas de manufacturas al país vecino en más de 2 años y medio.
En otra señal auspiciosa, esta semana el gobierno logró consensuar un acuerdo con la
oposición, los gremios y los gobernadores para modificar el impuesto a las ganancias que
recae sobre las personas físicas, aportando con esto mayor certidumbre en el frente
fiscal. El proyecto finalmente convertido en ley por el Congreso constituye un avance
claro respecto al que semanas atrás impusiera la oposición en la Cámara de Diputados,
con un costo fiscal mucho más acotado, que resulta más manejable tanto para el
gobierno nacional, como para las finanzas públicas provinciales.
Además de las subas del mínimo no imponible, con la modificación de la ley se incluyó,
por primera vez desde 1999, una adecuación en los valores de las escalas sobre las que se
aplican las alícuotas crecientes del impuesto a las ganancias, que en el pasado se habían
visto fuertemente “achatadas”, a medida que los salarios nominales acompañaban el alza
de los precios, con una inflación que en el período acumuló poco más de 1900%.
Adicionalmente, el acuerdo permitió dejar de lado la creación de nuevos impuestos, en
muchos casos distorsivos y contrarios al desarrollo productivo y financiero, quedando
solamente como fuente de financiamiento adicional impuestos sobre el juego.
En un punto en el que confluyen consideraciones de índole fiscal y otras ligadas al sector
externo, el tipo de cambio experimentó un fuerte descenso en las últimas jornadas,
ubicándose sobre el final de la semana en $15,48, con un descenso de 3,5% respecto al
pico de $16,04 alcanzado a comienzos de diciembre, apuntando a cerrar el año por
debajo de los $16.
Esta baja en la cotización del dólar se da en un marco en el cual el mercado global ya
había descontado la suba de tasas dispuesta por la Reserva Federal de Estados Unidos la
semana pasada, aunque en el caso de Argentina se sumaron condimentos domésticos,
asociados mayormente a la oferta de divisas proveniente del blanqueo, y más
específicamente al pago del impuesto especial, que debe realizarse en moneda local. Si
bien no se cuenta con cifras oficiales actualizadas, diversas fuentes del mercado estiman
que en las últimas semanas se habrían acelerado sensiblemente las presentaciones, con
lo que se estaría llegando a valores exteriorizados del orden de los USD 50.000 millones,
muy superiores a los que inicialmente esperaba el gobierno.
Pero el impacto del blanqueo sobre la oferta de dólares a nivel local no se agota con el
pago del impuesto especial, ya que una porción no menor de los fondos tendrá como
destino instrumentos de deuda del sector público, y parte de las divisas obtenidas por
esta vía deberán, a su vez, ser convertidas a pesos para cubrir la brecha de
financiamiento en pesos.
En suma, el año termina con señales de una virtual estabilización de la actividad agregada
en el tercer trimestre del año y los primeros signos de recuperación en el cuarto, a lo que
se suman paños fríos sobre la plaza cambiaria y una moderación de la tasa de inflación,
actualmente navegando a un ritmo anualizado inferior al 20% (prácticamente la mitad
que la prevista para todo el año), sentando un buen punto de partida para el 2017 que ya

Fuente: Banco Ciudad

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