Informe de Política Monetaria Abril de 2017

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) lanzó en septiembre de 2016 el régimen de metas de inflación. Las metas son de 12% a 17% para 2017, de 8% a 12% para 2018 y de 5% a partir de 2019. Este régimen implica que el Banco Central usará todos los instrumentos de polí- tica monetaria a su alcance para lograr sus objetivos. La inflación del primer trimestre de 2017 resultó significativamente menor a la registrada en el mismo período de 2016, a tono con la marcada desinflación experimentada por la economía en la segunda mitad del año pasado. Esta disminución se verificó en todos los componentes del índice de precios.

Esta inflación del primer trimestre de 2017 resultó sin embargo superior a la del último trimestre de 2016. La inflación medida por el Índice de Precios al Consumidor del Gran Buenos Aires (IPC GBA) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) resultó de 2,1% promedio mensual, 0,4 puntos porcentuales (p.p.) más que en el trimestre anterior. La descomposición por rubros muestra que la inflación núcleo resultó igual en ambos períodos (1,7% mensual), siendo los rubros de regulados y estacionales los que aceleraron su tasa de variación y llevaron el nivel general a una tasa mayor.

Si bien el comportamiento de los precios regulados era esperado, el resto de los rubros presentó variaciones mayores a las previstas por la autoridad monetaria. Cuando el BCRA percibió que el proceso de desinflación comenzó a ubicarse ligeramente por encima del sendero previsto, empezó a intervenir vía operaciones de mercado abierto con distintas especies de LEBAC, para retirar la liquidez excedente y fortalecer la transmisión del sesgo antiinflacionario de su política al resto de las tasas de interés del mercado.

Ante señales de que la inflación en abril podría continuar en un nivel más alto que el compatible con el sendero establecido por la autoridad monetaria, y luego de nueve meses en los que la inflación núcleo del IPC-GBA fluctuó entre 1,3% y 1,9% mensual, el 11 de abril el Banco Central dispuso aumentar la tasa de política monetaria en 150 puntos básicos, a 26,25%. Así, el BCRA seguirá manteniendo un claro sesgo antiinflacionario para asegurar que el proceso de desinflación continúe hacia su objetivo de una inflación de 12% a 17% en 2017.

La baja de la inflación mejora la distribución del ingreso y permite que la economía crezca a una velocidad mayor de manera sostenida. En el apartado “El impacto regresivo del impuesto inflacionario” del IPOM de octubre de 2016 se explicó que la inflación reduce el poder de compra del dinero que guardan las familias y reportó que este impacto es entre 2 y 4,7 veces más importante —en términos del ingreso— para los sectores más pobres. En otro apartado de ese mismo informe, “Inflación y crecimiento de largo plazo”, se mostró que los países que lograron bajar la inflación pasaron a crecer a tasas más elevadas que en el período previo a la baja. Estos motivos, reducción de la desigualdad y crecimiento robusto, son los que hacen que este Banco Central esté plenamente comprometido con la baja de la inflación y el cumplimiento de sus metas.

La actividad económica creció levemente en el tercer trimestre de 2016 y se expandió a un ritmo mayor en el cuarto trimestre del mismo año, en línea con lo anticipado en el IPOM de enero 2017. La recuperación de la actividad se reflejó en una leve mejora de las condiciones del mercado laboral. El empleo formal en el sector privado mostró una paulatina recuperación desde mitad del año pasado. Entre mayo de 2016 y enero de 2017 se crearon 93,3 mil empleos privados. El crecimiento fue explicado por las exportaciones y la acumulación de inventarios agropecuarios, favorecidos por la cosecha récord de trigo. La inversión se sumó paulatinamente al proceso de reactivación desde principios de 2017 y se espera durante el resto del año una recuperación gradual del consumo privado. A los sectores productivos que lideraron el ciclo a fines del año pasado —el sector agropecuario, la construcción, el transporte y la intermediación financiera— se fueron sumando otros sectores como el agro-industrial, el comercio y las actividades inmobiliarias. La difusión del crecimiento seguirá ampliándose a lo largo de 2017. El comportamiento previsto de la demanda sustenta la expectativa del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que prevé una expansión de la actividad económica de 2,8% en 2017.

Fuente: BCRA

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