Informe de Coyuntura – Segundo semestre y total año 2016

En el segundo semestre de 2016 la producción metalúrgica se contrajo -7,3% interanual, producto de una caída de -5,9% en el tercer trimestre y de -8,7% en el cuarto trimestre del año. En el mismo sentido, el nivel de utilización de la capacidad instalada (UCI) se ubicó en torno al 59,6%, manifestando una baja interanual en los últimos seis meses del año de -10,8%. De esta manera, se concluye que en el 2016 la actividad sectorial disminuyó -8,5% y el nivel de UCI -9,8%, ambas medidas en términos interanuales.

En este marco, la facturación tuvo un crecimiento del 8,6% interanual en el segundo semestre, promediando en el 2016 una suba del 9%. Cabe mencionar que al interior del sector se verifican diferentes comportamientos, ya que una tercera parte de las empresas sufrieron una caída de su facturación, y el tercio de mejor desempeño obtuvo un 20% más de ventas en comparación al segundo semestre de 2015. Por su parte, los incrementos de costos totales se ubicaron en torno al 20% interanual en el segundo semestre del año. Exceptuando la mano de obra, entre las mayores subas se señala a la energía (gas y electricidad), seguidos por servicios y gastos generales, partes y piezas de fundición, forjado o estampado e insumos de cobre y otros metales. La actividad sectorial continúa mostrando una marcada heterogeneidad, donde prevalece un fuerte grado de polarización entre las empresas. Cerca del 55% de las firmas experimentaron bajas en su producción -de las cuales tres cuartos tuvieron caídas por encima del -20% anual-, mientras que casi un tercio de la muestra registró niveles de crecimiento superior al 10%. En ambos grupos se advierten dificultades para financiar inversiones productivas y capital de trabajo, producto de la baja en el nivel de actividad y el acortamiento de los plazos de pago a proveedores.

A nivel regional, en la segunda mitad del 2016 se observaron diferencias en el nivel de actividad metalúrgica. En la provincia de Buenos Aires (incluye CABA), el sector experimentó una disminución interanual de -12,7%, levemente mayor a la del primer semestre del año (12%). Por otro lado, en Santa Fe la actividad se recuperó 2,6%, luego de una caída de -6% en los seis meses previos. En el mismo sentido, Córdoba presentó un mejor desempeño en su nivel de producción (+3,2%), compensando en parte el descenso del -4% obtenido en la primera mitad del año.

En Buenos Aires, la caída estuvo impulsada principalmente por el sector de “Productos de metal”, seguido por “Equipos y aparatos eléctricos” y “Bienes de capital”. En Santa Fe y Córdoba, la recuperación se debió principalmente al resultado de los rubros vinculados a “Maquinaria agrícola”. Por otro lado, cabe señalar que en ambas provincias la mayor parte de los rubros metalúrgicos presentaron bajas en su producción. Entre ellos, los “Equipos y aparatos eléctricos” tuvieron un mal desempeño en Santa Fe y “Productos de metal” presentó los más bajos niveles de producción en Córdoba.

A nivel sectorial existe heterogeneidad entre las principales actividades metalúrgicas. Dentro de los rubros que tuvieron las mayores caídas en su producción durante el segundo semestre del año se encuentran “Equipos y aparatos eléctricos”, “Equipamiento médico” y “Otros productos de metal”. Por otro lado, al igual que en el primer semestre del año, el único rubro que mostró una mejora en el nivel de actividad fue “Maquinaria agrícola”.

En el marco de un escenario recesivo para el sector a nivel general, el porcentaje de los ingresos por ventas destinado a inversión recuperó parte del nivel que había mostrado en 2015. En el segundo semestre de 2016, los empresarios indicaron que invirtieron un 5,4% de las ventas obtenidas, menor al 5,6% correspondiente al mismo período del 2015.

En línea con el comportamiento de la actividad metalúrgica, el nivel de empleo se redujo en el segundo semestre -3,5% frente al mismo período del año anterior. Este resultado acelera la caída manifestada en el primer semestre del año (-2,9%) y promedia en el año una disminución del -3,2%. Además, se advierte un incremento del porcentaje de empresarios que afirmaron haber reducido la cantidad de horas extras, acentuando la tendencia iniciada en los últimos meses.

En este marco, se advierte también un incremento en la existencia de medidas relevantes vinculadas a la reducción de la jornada laboral y a la suspensión de personal. Sin embargo, en los rubros vinculados a la producción de “Maquinaria agrícola”, se observa un considerable porcentaje de empresas que han incorporado horas extras a sus turnos habituales de producción. A nivel regional no se observan diferencias relevantes, siendo Córdoba la provincia con mejor desempeño. A nivel sectorial, el segmento que más vio crecer su plantilla de personal fue “Maquinaria agrícola”, mientras que los rubros más afectados negativamente fueron “Bienes de capital”, “Equipos y aparatos eléctricos” y “Productos de metal”.

En relación a las expectativas de producción para el primer semestre del 2017, se hace cada vez más fuerte la idea de una futura recuperación en el nivel de actividad. Cerca de la mitad de los empresarios del sector indicaron que prevén una mejora en su producción, mientras que un cuarto de los mismos no espera cambios para los próximos meses. En relación a los meses anteriores, aumentó el porcentaje de empresarios que espera un incremento en la actividad en el corto plazo, a la vez que se mantuvo constante el número de empresas que considera que la actividad disminuirá en los próximos seis meses.

Por otro lado, se advierte una importante heterogeneidad en las expectativas en relación a las diferentes regiones. Córdoba volvió a manifestarse como la región más optimista, con casi el 60% de las empresas con una percepción positiva en torno a los próximos meses. Santa Fe disminuyó su expectativa positiva de cara al futuro de corto plazo, y aumentó la cantidad de empresarios que no esperan cambios en los próximos meses. Por último, los empresarios de Buenos Aires aumentaron su expectativa positiva, a la vez que perdió fuerza la idea de que la actividad se mantendrá sin variaciones significativas en el próximo semestre.

En relación a las distintas actividades del sector, el cuadro de expectativas general evidencia un perfil heterogéneo. Se destaca por su perspectiva de mayor crecimiento los rubros “Maquinaria agrícola”, “Bienes de capital” y “Autopartes”, mientras que en los rubros “Productos de metal”, “Fundición” y “Equipos y aparatos eléctricos” prevalece una expectativa de peor desempeño. Considerando las expectativas de empleo, el 60% de los empresarios prevé que no habrá cambios sustanciales en los próximos seis meses, mientras que cerca de un cuarto de los mismos indicó que espera una caída en la plantilla del personal de su empresa en el corto plazo.

De acuerdo a lo expresado por los empresarios, la rentabilidad (utilidad antes de impuestos sobre ventas) para el año 2016 evidenció un leve descenso respecto al 2015, especialmente en el tramo 5-10%. Por otro lado, las expectativas para los próximos meses son levemente favorables, aunque no permiten inferir cambios sustanciales.

En este marco, se mantiene casi sin cambios la porción de empresas que espera operar con rentabilidades negativas y aumenta levemente la porción de empresas con niveles de rentabilidad entre 0 y 5%. Por otro lado, al analizar este indicador por el tamaño de las firmas, se observa que más del 50% de las micro, pequeñas y medianas empresas se concentran en el rango de 5 a 20%, mientras que en las grandes predomina el rango 0-10%. Además, estas últimas mostraron mayor concentración en determinados rangos de rentabilidad, mientras que las empresas micro, pequeñas y medianas se repartieron de manera más equitativa entre los distintos tramos establecidos. En cuanto al desempeño sectorial, las empresas de los rubros “Maquinaria agrícola” y “Bienes de capital” son las que esperan obtener niveles de rentabilidad más altos. Por otro lado, “Fundición” y “Otros Productos de Metal” son los rubros más pesimistas en relación a los próximos meses.

En el plano externo, continúa verificándose una reducción en el volumen de comercio, ya que en el año 2016 las exportaciones metalúrgicas (u$s 2.560 millones) disminuyeron -10,5% interanual, mientras que las importaciones (u$s 21.560 millones) cayeron -7%. De esta forma, el sector acumula en el año un déficit comercial de u$s 19.000 millones, un 6,5% más bajo que en el 2015.

En el sector de bienes de capital, las exportaciones del 2016 cayeron un -6,7%, mientras que las importaciones disminuyeron un -1,7%. En este contexto, el déficit comercial se redujo un -1,2%, alcanzando los USD 5.545 millones en el acumulado del año.

Fuente: Adimra

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