Info. Económico Nº 419 – Banco Ciudad

Las cifras oficiales de inflación del mes de abril dadas a conocer esta semana reflejaron, al igual que en febrero y marzo, el impacto de las correcciones en los precios regulados, liderados en este caso por las alzas en las tarifas de gas natural. Paralelamente, también se registró una inflación subyacente mayor a la esperada, reforzando la expectativa de una política monetaria más contractiva a corto plazo, elemento que sigue presionando el tipo de cambio a la baja.

De acuerdo al INDEC, en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires la inflación de abril se ubicó en un 2,6%, variación levemente superior a la registrada en los dos meses previos (en los que también se verificaron incrementos en las tarifas de los servicios públicos), acumulando en el año una suba de 9,1%. El alza en los precios regulados (3,7%) volvió a jugar un rol importante en la dinámica mensual, a la par que se registraron también incrementos significativos en los precios con un comportamiento de carácter estacional (2,5%), y en la inflación “núcleo” o “subyacente” (2,3%). En este sentido, más allá de los incrementos tarifarios, en abril impactaron también las subas en Indumentaria (5,1%) y Alimentos y bebidas (2,2%), este último rubro responsable de cerca de 1/3 de la variación del índice general.

En comparación, el estimador que elabora la Dirección General de Estadísticas de la Ciudad de Buenos Aires (IPCBA) mostró una variación más moderada, tanto en el nivel general (2,1%) como en la inflación “núcleo” (1,6%), radicando la diferencia con el indicador del INDEC principalmente en el comportamiento del rubro Alimentos y bebidas, que en la Ciudad exhibió una variación más baja (1,5%), sumada a un peso en la canasta de consumo también menor que en los partidos del Gran Buenos Aires.

De todos modos, en abril, el estimador del INDEC presentó por primera vez una variación interanual menor a la de la Ciudad. Esta se ubicó en 27,5% (2 puntos por debajo de la variación que registró el IPCBA), mientras que la inflación “subyacente” experimentó una variación de 25,9%. Tal como venía ocurriendo hasta ahora, la variación en los precios de los servicios (32,2%) resultó varios puntos superior a la de los bienes (24,4%), que se ven favorecidos por la estabilidad que muestra el tipo de cambio.

En la medida que la inflación de abril se situó aún en un nivel elevado, pero previendo también que la economía retomará el proceso de desinflación en mayo, el Banco Central decidió esta semana mantener sin cambios la tasa de política monetaria, en 26,25%. Sin embargo, la autoridad monetaria ha seguido interviniendo al mismo tiempo en el mercado secundario de Lebacs, impulsando al alza los rendimientos de estos instrumentos, una referencia también importante de las condiciones monetarias, ya que las instituciones financieras siguen colocando allí una parte significativa de sus excesos de liquidez (al mismo tiempo que el mercado de pases se vería impactado por una baja del impuesto a los Ingresos Brutos en la Ciudad, elemento que elevaría su retorno para los bancos).

La tasa de la Lebac de vencimiento más próximo (mediados de mayo) se ubicó esta semana en 25,5%, mientras que la que vence a mediados de junio pasó a rendir 25%, lo cual marca un incremento de entre 0,75 y 1,25 puntos porcentuales respecto a la tasa convalidada en la última licitación (mediados de abril) para el plazo más corto. Al igual que en aquella oportunidad, la suba en los rendimientos que impulsa el BCRA en el mercado secundario podría estar adelantando una posible suba en las tasas en la licitación de la semana próxima.

En lo que hace a la evolución de la inflación en los próximos meses, las expectativas reflejadas en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central siguen marcando una desaceleración en la inflación mensual a partir de mayo, una vez que queden atrás los incrementos tarifarios. Por otro lado, estas apuntan a una tasa de inflación de 21% para 2017, variación que si bien fue 0,2 puntos menor a la del relevamiento anterior, resulta aún mayor a la banda superior de las metas que delineó el BCRA, lo cual tiende a convalidar el accionar de la autoridad monetaria.

Desde una mirada de más largo plazo, si bien las expectativas de inflación para 2017 se ubican por encima de las metas del BCRA, estas marcan una desaceleración de casi 20 puntos porcentuales respecto a 2016, situándose en el nivel más bajo de los últimos 8 años. Esto adquiere una relevancia aún mayor si se tiene en cuenta que ello se da en un contexto de recomposición en las tarifas de los servicios públicos, en contraste con años anteriores en los que, a costa de un desequilibrio fiscal creciente, estas se mantuvieron artificialmente bajas como forma de moderar las alzas en el nivel de precios.

CONTENIDOS

  • Datos de inflación convalidan accionar del Banco Central (pág.2)
  • La marcha de los mercados (pág.4)
  • Estadístico (pág.6)
Fuente: Banco Ciudad

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