Info. Económico Nº 407 – 27 de Enero 17

De acuerdo a los datos publicados esta semana sobre el nivel de actividad, la economía habría culminado el año pasado en ascenso, presentándose el tramo final de 2016 como el punto de partida de una recuperación que se afianzaría a lo largo del corriente año.

El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) elaborado por el INDEC, el cual adelanta el comportamiento del Producto Interno Bruto, arrojó en noviembre una suba de 1,4% respecto a octubre (medida sin estacionalidad), en lo que fue su segunda alza mensual consecutiva. De esta manera, el nivel de actividad económica durante el último cuarto del año pasado habría mostrado un avance respecto al tercero (de 1,1%, aun de mantenerse constante en diciembre), tras cuatro trimestres ininterrumpidos en baja. Asimismo, en términos interanuales, la actividad exhibió una contracción de 1,4% en noviembre, sensiblemente inferior a caída acumulada en los primeros once meses de 2016 (-2,5%).

Las estimaciones privadas también confirman una recuperación en el cuarto trimestre. Con información al mes de diciembre, el Índice General de Actividad de Orlando J. Ferreres (IGA-OJF) presentó, en términos desestacionalizados, un alza de 1% mensual, luego de crecer 0,9% en noviembre y 0,4% en octubre, acumulando una suba durante el cuarto trimestre de 1,1% en el margen. Este impulso respondió a un cúmulo de factores, los cuales fueron desde un mayor dinamismo del sector agrícola asociado a la mayor cosecha de trigo de los últimos 6 años, a un repunte de la industria automotriz traccionado por la recuperación de las exportaciones a Brasil, y a un mayor empuje de la construcción asociado a la obra pública, todas ellas tendencias que se consolidarían en 2017.

De acuerdo al IGA de Ferreres, la economía habría acumulado una contracción de 2,8% durante 2016, aunque en diciembre esa merma se redujo al 0,8% interanual.

A su vez, el arrastre del nivel de actividad de 2016 para 2017 sería prácticamente nulo (-0,1%), no dejando una herencia negativa para el año que recién comienza.

Un dato interesante respecto del nivel de actividad está asociado al repunte de la inversión, variable clave que tiende a capturar puntos de inflexión en el ciclo económico. Según la medición de Ferreres, la inversión creció un 11,4% interanual en diciembre y un 5,9% en promedio en el cuarto trimestre, impulsada por la compra de maquinaria y equipos, que en el último mes aumentó un 26% con respecto a un año atrás. Con estos datos, la inversión alcanzó a fines de 2016 un 22,6% del PIB medida a precios constantes, siendo éste un dato central para volver a recomponer el stock de capital productivo, impulsar el empleo y lograr consolidar un proceso de crecimiento sostenido.

Como ya se mencionó, otro elemento determinante del incremento de la actividad en el tramo final del año pasado estuvo asociado al avance de las exportaciones, que en diciembre se incrementaron un 34% interanual. Si bien parte del fuerte aumento es explicado por la baja base de comparación del mismo mes de 2015, cuando los exportadores retacearon sus ventas al exterior a la espera de un tipo de cambio más favorable, la quita de retenciones a las exportaciones de trigo y maíz, sumada a los efectos de la unificación cambiaria y la eliminación de las restricciones cuantitativas (“ROE verdes”), impulsaron fuertemente las ventas externas de cereales. Asimismo, las exportaciones de manufacturas de origen industrial (MOI) mostraron un incremento interanual del 10%, reflejo de mayores ventas de vehículos a Brasil, otro auspicioso elemento de cara a 2017.

Finalmente, en la última semana también se conocieron los datos fiscales de diciembre que, tal como se esperaba, se vieron fuertemente influenciados por el resultado de los ingresos asociados al régimen de Sinceramiento Fiscal (“blanqueo”), que impulsó un crecimiento de los recursos fiscales del 104%. Al mismo tiempo, se aprovechó el abultado flujo de recursos extraordinarios para saldar pagos pendientes del año 2015 y adelantar erogaciones correspondientes al presupuesto 2017, dando lugar también una expansión del gasto del 85% interanual en último mes del año pasado.

Ahora bien, pese a este fuerte incremento puntual de las erogaciones, los mayores ingresos permitieron que el déficit anual se ubicara en un 4,6% del PIB, por debajo de la meta planteada para el 2016 en el Presupuesto 2017 (4,7%), al mismo tiempo que se redujo la deuda flotante a niveles mínimos históricos y se allanó el camino a los primeros meses de la “gestión Dujovne”, orientada de lleno a la reducción del “rojo” de las cuentas públicas.

Fuente: Banco Ciudad

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