Industria del Petróleo y Gas: cuatro temas relevantes para 2017

A lo largo de este informe se hizo un repaso de los principales desafíos que enfrenta la industria del petróleo y el gas de la Argentina tanto en la actualidad como para los próximos años. A pesar de que los temas expuestos resultan cruciales en la determinación del desempeño del sector, éstos no se agotan aquí. Otros que deberían ser abordados e incluidos en la agenda son: 1) la necesidad de disponer de recursos humanos calificados, 2) los obstáculos al financiamiento para los proyectos de inversión, 3) los contratos de cobertura en un escenario de precios deprimidos, 4) el impacto medio-ambiental, 5) la seguridad jurídica, 6) la necesidad de una mayor inversión en infraestructura no solo en lo referido a los requerimientos para explotar recursos no convencionales, sino también en materia de distribución y transporte, 7) un análisis pormenorizado de la formación de precios (que tenga en cuenta a qué precio pueden ser extraídos estos recursos en Argentina y cómo debe financiarse la actividad) y 8) un profundo análisis de correlación entre las variables de inversión, producción y precios internos. El comportamiento de los precios de los commodities energéticos en la última década traccionó la producción de hidrocarburos nacionales hasta el punto en el que las políticas locales (que privilegiaban el consumo interno y desalentaban la inversión) comenzaron a afectar su desempeño. Esta disociación entre las señales positivas del mercado externo y las limitaciones domésticas debieron incentivar de alguna manera el traspaso a energías alternativas y a un mayor desarrollo de combustibles renovables, pero no fue así. Por el contrario, durante los últimos años las necesidades energéticas de la Argentina se transformaron en una preocupación. Hoy, las esperanzas se encuentran centradas en la exploración y explotación de recursos no convencionales, ya que el país es uno de los cinco con mayores reservas (no probadas) según la EIA. Como se mencionó en este documento, desde el gobierno argentino se han articulado políticas, medidas de incentivo y acuerdos con empresas extranjeras con el objetivo de crear un ambiente propicio para el crecimiento de esta industria.

Por otra parte, el desarrollo de los recursos renovables, indispensables para diversificar la matriz energética y contribuir a revertir el cambio climático, ha encontrado un punto de partida sólido en el último año, con la ley N° 27.191 (de fomento a la generación de energía eléctrica a partir de fuentes renovables), y en 2016 con la reciente licitación para adicionar 1000 MW de potencia derivados de este tipo de fuentes, cabe destacar que el gobierno nacional recibió 123 ofertas por un total de 6.366 MW; lo que, en el mediano plazo, seguramente contribuirá a la reducción de las importaciones de energía (que han representado alrededor del 15% de las totales en el último tiempo) y al proceso de sustitución de combustibles fósiles por alternativos (algo que ya esta sucediendo con el éxito del programa RenovAR en sus versiones 1 y 1.5). Asimismo, se están tomando medidas para mejorar las condiciones del mercado local y fomentar el ingreso de nuevas inversiones. Entre éstas, pueden destacarse: i) la remoción de las restricciones al movimiento del capital, ii) la flexibilización del tipo de cambio a valores más acordes con la coyuntura y la recuperación de las reservas internacionales, iii) la negociación de la deuda con los holdouts con el fin de volver a los mercados internacionales de crédito, iv) la adopción de un target de inflación de un dígito a 4 años, v) la remoción de derechos a las exportaciones y aranceles a las importaciones y vi) la creación de la Agencia Nacional de Promoción de Inversiones y Comercio Internacional (la cual implica, a su vez, la creación de un nuevo marco regulatorio para promover las inversiones y el comercio a partir de, por ejemplo, la nueva ley de participación público-privada –PPP-, un plan de 4 años para eliminar el déficit fiscal primario –reduciendo el volumen de subsidios, gastos y transferencias del Estado- y el relanzamiento del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). En paralelo, sería recomendable la implementación de una estrategia de diversificación en la extracción y producción de hidrocarburos y de la producción de energía en general. En primer lugar, porque abocar todos los recursos a la explotación de no convencionales, de ser exitoso, solo redituará en un futuro. En segundo lugar, porque, según EIA, aún quedarían por explotar en nuestro país más de 2500 millones de bbl y alrededor de 370.000 millones de M3 de gas en reservorios probados convencionales, y 2200 millones de bbl de petróleo y 1217 miles de millones de M3 de gas en yacimientos por descubrir. Finalmente, porque la producción de energía renovable conforma un factor que, además de contribuir a la diversificación de la oferta energética, resulta significativamente más sustentable en el tiempo que el resto de las opciones y es, indefectiblemente, hacia donde el mundo debe dirigirse. Es decir, el desafío de la Argentina para superar su déficit energético es tener la inteligencia suficiente para desarrollar estrategias que apunten al aumento de la producción de recursos convencionales y renovables en el corto y mediano plazo, mientras continúa el desarrollo de los no convencionales, los que darán máximo rédito en el largo plazo, pensando principalmente en el potencial de Vaca Muerta y en otros grandes yacimientos de shale ubicados en la República Argentina. Por todo lo anterior, la evolución de corto plazo de la industria global de P&G estará más relacionada con la acumulación y consumos de stocks, y con las expectativas que el mercado concentre sobre la consistencia de estas tendencias en el tiempo, las que serán cruciales para afectar las variables más sensibles como son la inversión, la producción y los precios del sector. En materia local debemos adicionar las buenas perspectivas de desarrollo que se esperan y se anuncian para los recursos hidrocarburíferos no convencionales y el de los recursos renovables que también forman parte de la matriz energética nacional.-

Fuente: Kpmg

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