Industria Automotriz

En el año 2017, el desequilibrio comercial automotriz registrado con Brasil fue 77% mayor a lo establecido en el Pacto Automotor Común.

RESUMEN EJECUTIVO
 La industria a nivel agregado aún no recupera los niveles de producción, utilización de capacidad instalada y empleo del año 2015. Los motores fundamentales del modelo económico, no favorecen a este sector como vector principal del crecimiento.
 En el detalle, se observan profundas heterogeneidades, no sólo en el contraste entre la trayectoria de 2016 y 2017, sino también a nivel sectorial.
 Así, mientras la enorme mayoría de rubros mostraron un desempeño negativo durante el primer año de la nueva
administración, alrededor de la mitad exhibieron un determinado grado de efecto rebote durante el año pasado,
 A grandes rasgos, los bloques que verifican una recuperación son aquellos relacionados a la inversión (pública y privada) y a las energías alternativas. Asimismo, comienzan a tener un buen rendimiento las industrias orientadas al consumo masivo, en especial las que abastecen patrones de consumo medios/altos.
 Por otro lado, mantienen una trayectoria bajista las industrias mano de obra intensivas orientadas a segmentos medios/bajos. En especial, aquellas las que compiten con importaciones en segmentos de baja diferenciación de producto.
 En particular, la industria automotriz presenta una disparidad entre el pilar productivo y el nicho comercial. Aspectos específicos como la coyuntura del mercado local y el tipo de vinculación con nuestro principal socio comercial, determinan un alto crecimiento en venta de unidades –nuevas y usadas-, que convive con estancamiento o caída de la producción interna.
 En la presente infografía, se analizan aspectos relativos al comercio exterior automotriz, cuantificando sus consecuencias sobre la actividad interna. A tales fines, examinamos en detalle el Pacto Automotor Común con Brasil, de vigencia hasta 2020, estudiando sus consecuencias y aplicación real en el período.
 En primer lugar, se destaca el cambio estructural para el resultado del flex –coeficiente de desvío- entre Argentina y Brasil. En números, se pasó de una relación entre importaciones y exportaciones sectoriales de 1,5 en 2015 a otra de 3 en 2016 y una de 3,1 en el año pasado.
 Esto se explica por un déficit en la balanza comercial sectorial (automotores, y autopartes) de alrededor de U$S7.000 millones en 2017., el cual representa una suba del 65% en relación a 2016 y el 166% para el acumulado de los dos últimos años.
 En el detalle, las principales automotrices que presentan desvíos en el coeficiente desvío son Renault, con un flex de 16,4, Peugeot Citroën Argentina, con un ratio de 8,3 y Fiat Chrysler, con una relación de 8,2.
 Este proceso, redundó en una asimetría en la relación de integración entre las industrias de ambos países. Por caso, mientras que las unidades brasileras representaban un 56% de las ventas locales en 2014, en la actualidad explican el 70%. No obstante, este escenario no se verificó en nuestro principal socio comercial, donde la participación de vehículos fabricados en argentina se redujo siete puntos porcentuales en igual período.
 Este deterioro en el intercambio determinó un virtual estancamiento de la producción en 2017. Las perspectivas para 2018 no son mejores, ya que enero inició con una caída del 18,3%.
 Con todo, la deuda por el acuerdo automotor con Brasil fue superior a los U$$930 millones en el año 2017.

Fuente: UNDAV

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