Impuestos sobre los salarios en América Latina y el Caribe 2016

Los impuestos directos sobre los salarios aunados a las contribuciones a la seguridad social (CSS) ascendieron al 21.7% de los ingresos laborales para un trabajador promedio de América Latina y el Caribe (ALC) en 2013. Estos pagos se cuantifican mediante la cuña fiscal, que engloba el total de impuestos y CSS obligatorias pagadas por los empleados y los empleadores, sustrayendo las prestaciones familiares, como una proporción de los costos totales de mano de obra para los empleadores. El indicador proporciona una medida de análisis del impacto combinado de estos impuestos sobre el ingreso neto de los hogares. Hay amplias variaciones de la cuña fiscal entre todos los países de ALC. El rango entre los 20 países incluidos abarca desde 34.6% en Argentina y 32.2% en Brasil, al 11.0% en Trinidad y Tobago y 10.0% en Honduras. Colombia y Uruguay muestran cuñas fiscales sobre los salarios en el entorno del 30% o más, mientras que en Guatemala es inferior al 15%. La cuña fiscal promedio en los países de ALC es un tercio inferior a la estimada en los países de la OCDE (21.7%, frente a 35.9%). Esto se debe principalmente a que la gran mayoría de la población que trabaja en la región de ALC no tiene que pagar el impuesto sobre la renta (ISR) dado que sus ingresos están por debajo de los umbrales mínimos. Del grupo de 20 países de la región, únicamente en México el trabajador promedio resultó con una obligación tributaria del ISR. La cuña fiscal promedio de ALC (21.7%) está compuesta de la siguiente manera: ISR 0.3 puntos porcentuales (p.p.); CSS a cargo del empleado 7.7 p.p.; y CSS del empleador, 13.6 p.p.. El desglose correspondiente a la media de la OCDE (35.9%) es: ISR 13.3 p.p.; CSS del empleado 8.3 p.p.; CSS del empleador 14.3 p.p. Los países de ALC no ofrecen reducciones fiscales generosas o transferencias en efectivo elevadas para los hogares con niños e ingresos promedio, lo que se traduce en sólo pequeñas variaciones entre las cuñas fiscales de los trabajadores con hijos en comparación con los trabajadores sin hijos. La cuña fiscal para la pareja casada de una sola fuente de ingresos con dos hijos en ALC fue 21.4%, sólo 0.3 p.p. menos que en el caso de un trabajador soltero. La diferencia entre estos dos tipos de familia en los países de la OCDE ascendió a 9.5 p.p. debido a la mayor cantidad de prestaciones ofrecidas a familias. Los sistemas de asignaciones familiares se registran en sólo cinco de los 20 países de la región – Argentina, Brasil, Chile, Colombia y Uruguay – y estos no se reflejan al nivel de salario promedio en Chile. Este informe ofrece, por primera vez, datos comparables a nivel internacional sobre los impuestos pagados sobre las rentas del trabajo y las contribuciones a la seguridad social de 20 países de ALC. Utilizando una metodología similar a la base de datos de “Taxing Wages” de la OCDE; se presenta la comparación entre países para las economías de ALC y economías de la OCDE. Los países de ALC cubiertos son Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Trinidad y Tobago, Uruguay y Venezuela. Las estimaciones de la cuña fiscal presentadas para Chile y México en este informe son diferentes de las cifras presentadas en la correspondiente publicación de la OCDE para países miembros, ya que incluyen el impacto de todas las contribuciones obligatorias pagadas por los empleados y los empleadores – tanto a entes estatales como privados – mientras que “Taxing Wages” para países de la OCDE sólo considera como impuestos a las contribuciones pagadas al sector público. El informe incluye un capítulo especial ‘Una mirada a los impuestos, la protección social y la informalidad en América Latina usando el modelo Taxing Wages’ que explora las relaciones existentes entre los impuestos sobre los salarios (en concreto las CSS), las características los mercados laborales y los niveles de informalidad laboral en los países de ALC. El análisis presenta estimaciones de los costos de formalización – aproximados por los aportes y contribuciones a la seguridad social – que los trabajadores por diferentes niveles de ingreso laboral tendrían que pagar para unirse o permanecer en el sector formal. La evidencia apunta a que las altas tasas de informalidad en ALC se correlacionan con los altos costos teóricos de formalización, especialmente para los que están en el extremo inferior y en el rango medio-bajo de la distribución del ingreso (la denominada ‘clase media vulnerable’). En particular, la interacción entre los umbrales inferiores de las CSS (generalmente los salarios mínimos) y de las tasas de aportes y contribuciones de los programas de seguridad social aumentan los costos de incorporación a los programas sociales para las personas con ingresos la parte baja y media de la distribución de ingresos por deciles, mientras que el costo de la participación en el mercado formal de trabajo disminuye para los individuos, como proporción de sus ingresos, de la mitad superior de la distribución de ingresos. Ello se suma a muchos otros factores no tributarios que explican las decisiones de los trabajadores para desempeñarse o permanecer en el mercado laboral informal.

Fuente: OECD

Leer más Informes de:

Sector Público / Fiscal