Estimaciones de las tendencias comerciales de América Latina y el Caribe 2017

En 2016, las exportaciones de América Latina y el Caribe se redujeron a una tasa estimada de 6%, un resultado que indica una atenuación de la tendencia recesiva que llevó a la aguda contracción de 15% sufrida el año previo. La mejora relativa se debió principalmente al repunte de los precios de los productos básicos, que podrían haber alcanzado un piso, y que, en algunos casos, mostraron signos de recuperación. Sin embargo, el crecimiento de los volúmenes exportados fue insuficiente para promover una mejora significativa del desempeño comercial de la región que acumula así el cuarto año de contracción consecutiva. La caída de las exportaciones se desaceleró marcadamente en América del Sur mientras que se mantuvo sustancialmente estable en México, en algunos países de Centroamérica y en el Caribe. Del lado de la demanda de los principales socios comerciales, 2016 mostró variaciones significativas respecto al año precedente. La contracción de las exportaciones tuvo una mayor contribución de la demanda de los mercados de la propia región y de los Estados Unidos, mientras que fue relativamente menor la de China, del resto de Asia y de la Unión Europea. La caída de la demanda intrarregional afectó marcadamente a las economías sudamericanas, a su vez que la falta de transmisión del crecimiento de los Estados Unidos por el canal comercial perjudicó las perspectivas de México y Centroamérica. De cara al futuro, los riesgos para el crecimiento de las exportaciones de la región se redujeron pero siguen sesgados a la baja. Las perspectivas de reversión de la tendencia contractiva están asociadas con un escenario en el que continúen mejorando las cotizaciones de los productos básicos a pesar de la previsible apreciación del dólar, y en el que la región recupere la senda del crecimiento reactivando el comercio intrarregional. Una aceleración de la demanda externa, particularmente en los Estados Unidos y en China, sostendría las exportaciones, mientras que el resurgimiento del proteccionismo comercial global sesgaría a la baja el pronóstico. Aquellos países cuyos tipos de cambio reales se están depreciando podrían beneficiarse de una mejora de la competitividad-precio que, a su vez, podría estimular las exportaciones de manufacturas y reducir la dependencia del comercio de materias primas de la región.

Fuente: Bid

Leer más Informes de:

Comercio Exterior Economía Internacional Macroeconomía