En Argentina se usa el doble de dinero en efectivo que en Chile

Las nuevas autoridades económicas plantearon la necesidad de avanzar con una profunda reforma tributaria. El planteo está justificado en la compleja superposición de impuestos que desalienta la inversión y la creación de empleos. Pero el ordenamiento tributario debe ir acompañado de la reducción de la evasión. Para ello, es central desalentar los pagos en efectivo. La eliminación de la devolución del IVA por el uso de las tarjetas de débito va en sentido contrario.

Se instaló como prioridad dentro de la agenda de políticas públicas la reforma del sistema impositivo. La propuesta es pertinente ya que la arraigada conducta de los tres niveles de gobierno de aumentar y crear nuevos impuestos ha devenido en una situación anárquica e insostenible. La presión tributaria nominal es exageradamente alta, máxime cuando se trata de muchos impuestos de mala calidad que en la mayoría de los casos se administran de manera superpuesta por diferentes jurisdicciones.

La evasión es, en parte, la reacción de amplios sectores de la sociedad a esta irracionalidad del sistema tributario. En muchos casos los incumplimientos ganan legitimidad ante la evidencia de que impuestos altos y engorrosos son imposibles de pagar. De aquí que gran parte de la actividad productiva subsista gracias a la tolerancia de la evasión, en especial entre las empresas pequeñas y medianas. El fenómeno es económica y socialmente muy negativo y está asociado al uso del efectivo como medio de pago.

Fuente: IDESA

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