El drama de los dólares en la Argentina reciente

El drama de los dólares en la Argentina reciente.

¿Cómo fue el saldo de divisas por sector desde 2003 hasta 2017?

Una aproximación desde el balance cambiario para pensar políticas y sustentabilidad.

Por Hernán P Herrera

Publicado aquí http://artepolitica.com/articulos/el-drama-de-los-dolares-en-la-argentinareciente/#more-98180

 

En la campaña de 2015, María Eugenia Vidal decía que la economía ya no formaba parte de la agenda principal de preocupaciones de los votantes. Pasó 1 año y medio, 20 meses, gente que en la vida había escuchado la palabra Lebac hoy la escucha a diario. Éste es el país de hoy. No es igual a 2015. Está claro que tampoco debe hacerse una defensa ciega de 2015. El gobierno anterior había logrado que la economía se discuta en un ámbito muy pequeño porque no entorpecía la vida de la gente, no afectaba sus rutinas. Y esto fue un logro del gobierno kirchnerista, y ayudó a la gobernabilidad de Cristina F. de Kirchner. Pero a su vez también es cierto que su gobierno dejó tensiones. Negarlo es arriesgarse a caer de vuelta en los mismos problemas. De todos modos estas tensiones no son las que se comentan, ni mucho menos fueron resueltas por el actual gobierno de Cambiemos. En efecto, la administración actual lejos de corregir los problemas que traía el país, ha multiplicado los problemas que había en 2015, pero sin los beneficios de no afectar la vida cotidiana de la población. Al contrario, las rutinas están cambiando de manera profunda. No sólo han tomado 100.000 millones de dólares de deuda, con un saldo de nueva deuda neta arriba de los 50.000 millones de dólares, además le han desordenado la vida a la gente. En este mundo todos tenemos cosmovisiones, y la mayoría de los que habitamos el mundo práctico, que nos interrelacionamos en ese ámbito público denominado mercado, donde ejercemos acciones de negocios de algún tipo, capitalistas, es natural que todos necesitemos autojustificarnos. El mandato moral que nos hace suponer a casi todos nosotros que estamos del lado del bien, también ayuda a suponer que nuestras teorías son lo mejor para el conjunto. Es natural entonces que creamos que estamos del lado de los buenos, de los que ganan, de los que saben por dónde conviene ir, y difícilmente alguien acepte que su propuesta no le conviene a todos. ¿A qué se apunta con esto? No podemos quedarnos con las opiniones, con las cosmovisiones, necesitamos ir a los datos, y ser abiertos a ellos. Por supuesto que eso no va a hacer que nos distanciemos de nuestra forma de ver las cosas, pero por supuesto, nos va a ayudar 2 a construir visiones que tengan algún sustento en datos. En ciencias sociales los datos jamás son lineales, debe estudiarse el objetivo con el que fueron construidos, su metodología y cómo se los hace hablar en relación con la historia de la cuestión y de su estado de análisis. Cómo se interrelacionan en un sistema complejo. Vamos a lo nuestro. Para entender qué le pasa a la Argentina debe comprenderse su relación con los dólares, por dónde faltan, por dónde entran, por dónde salen. Este problema no ha sido del todo bien abordado por ningún gobierno desde 1976 para acá. En algunos casos, se disparó la deuda sin ninguna comprensión de los problemas sociales (1976-2001), y en otros casos se resolvieron problemas sociales sin estudiar la sustentabilidad del sector externo (2008-2015). Lo grave de este estudio, es que ahora, con la administración Macri, si bien todavía estamos en la fase ascendente del ciclo de endeudamiento sin trastornos externos con shocks sociales traumáticos en exceso en el presente, nos reencontramos con las mismas problemáticas que entre 1976-2001: financiarización de la economía, con amplia movilidad de capitales globales sin atender la cuestión social. En este sentido, yendo a los datos, por ejemplo, la cuenta corriente de balance cambiario del BCRA, resultó en un rojo de u$ 5.657 millones en el primer semestre de 2017. Mientras la fuga (formación de activos externos) en ese lapso fue de u$ 7.700 M. Por otro lado en junio de este año, los u$ 3.900 millones que egresaron del sistema (como fuga) equivalen a 11 veces más que los ingresos por inversión extranjera, siempre según el BCRA. El saldo de la formación de activos externos (egresos menos ingresos, por este concepto) de u$ 1000 millones fugados en junio, equivalen a 3 veces más que los ingresos por inversiones. Si se mira el saldo de cuenta corriente cambiaria desde 2003 (desde cuando hay datos), se puede ver que desde 2013 el saldo del primer semestre pasa a ser negativo. Esto no es menor. En 2013 el saldo fue negativo en u$ 2.309 millones. Este rojo no sólo se mantuvo desde entonces, en 2016 y 2017 se registran los valores más negativos de toda la serie, con u$ 5.657 millones en 2017. La cuestión es que los dólares deben salir de algún lado. Hasta 2013 se tomaron de las reservas, en 2014 y 2015 hubo acuerdos de inversiones y swaps de divisas con China y Rusia que compensaron los rojos, desde 2016, los rojos son cubiertos exclusivamente con deuda externa. Con el agravante que no sólo se cubre el rojo en la cuenta corriente, sino también mayores salidas por formación de activos que se registran en la misma cuenta de capital, tal como se mencionaba en párrafos anteriores.

Fuente: EPPA

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