Ecuador – Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe ▪ 2017

Ecuador
Tras una caída del 1,5% en 2016, la economía del Ecuador experimentó una
recuperación a partir del segundo trimestre de 2017 y, para el año en su conjunto, la
CEPAL estima un crecimiento económico del 1,0%. Esta recuperación fue liderada
por el consumo privado y, en menor grado, por el gasto del Gobierno y las
exportaciones. El resultado deficitario del sector público (estimado en un 4,7% del
PIB para el año completo) contribuyó a que el acervo de deuda pública consolidada
aumentara en octubre a un 31,8% del PIB y, en términos agregados (considerando las
deudas internas con entidades privadas y públicas), alcanzara el 45,7% del PIB. Este
mayor nivel de deuda y su rápido crecimiento plantean desafíos de corto y mediano
plazo para la política fiscal, dado que, de no recaudarse el monto indicado en las
proyecciones, tendría que ajustarse el gasto público, lo que restaría fuerza a la
demanda interna.
Un escenario externo favorable debido al alza de los precios del petróleo y a una amplia liquidez en el
mercado internacional permitió colocar bonos soberanos por 5.500 millones de dólares, lo que sostuvo
una moderada expansión del gasto público, evitó la caída de las reservas internacionales, mantuvo la
liquidez del sistema financiero y permitió el aumento del crédito interno en todos sus segmentos (de
un 14% a octubre de 2017). La expansión del crédito fue clave, ya que durante el primer semestre de
2017 el consumo final de los hogares logró aumentar un 3,8% interanual y contribuyó al crecimiento
del comercio, los servicios financieros y otros servicios, a pesar de generar un incremento del 9,4% del
volumen de las importaciones. Además, la baja inflación (-0,1% anual a octubre), que favoreció un
ligero aumento real del salario base unificado (del 2% respecto de 2016), y la disminución del
desempleo (1,1 puntos porcentuales en doce meses a septiembre) contribuyeron a mantener el
consumo.
Entre enero y agosto de 2017, los ingresos totales del sector público no financiero aumentaron
un 13,7% en términos interanuales, mientras que
los gastos se elevaron un 7,3%, lo que permitió
una reducción en doce meses del déficit global
de un -5,4% a un -3,2% del PIB y del déficit
primario de un -3,7% a un 0,7% del PIB. Para el
año completo se espera un déficit global
equivalente al 4,7% del PIB (en comparación
con el 7,4% en 2016). Favorecidos por el
aumento de los precios del crudo (de un 20%
interanual en septiembre), los ingresos petroleros
se incrementaron un 14,4%, mientras que los no
petroleros se vieron beneficiados por la
incipiente recuperación de la demanda interna y
crecieron un 9%. En octubre se anunciaron
medidas destinadas a aumentar la recaudación
(entre ellas, el aumento del 23% al 25% del
impuesto a la renta para empresas con utilidades
superiores a 300.000 dólares) y a estimular a las
pequeñas y medianas empresas.

Fuente: CEPAL

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