Deuda del BCRA en Lebacs. La deuda de corto plazo del BCRA superará los 14 puntos del PBI en 2017

Como se analizó en el marco del proceso que comenzó en 2016, el crecimiento
exponencial que tuvo el stock de Lebacs comenzó a concitar a fines del año
pasado la atención e inquietud del mercado. En primer lugar, porque el pago
de los intereses para renovar vencimientos se vuelve cada vez más grande, lo
que atenta contra el mismo objetivo del BCRA de reducir el nivel de circulante.
Por otro lado, estos instrumentos financieros de corto plazo no están aislados
de la volatilidad propia del devenir de las expectativas y el resto de las
condiciones objetivas de la economía. En este sentido, preocupa el hecho de
que, ante una alteración en alguna de las variables exógenas a la capacidad de
acción de las autoridades locales, buena parte de las posiciones de los agentes
financieros podrían ser desarmadas, imprimiendo una mayor inestabilidad en
el mercado local.
En ese marco, comenzaron a resurgir presiones variadas para que el gobierno
implemente un nuevo descenso de los intereses de las Lebacs, a fin de paliar la
recesión económica que afecta a la economía. Este proceso decantó en una
merma de los intereses de estos títulos, en su modalidad a 35 días, hasta el
24,75% a fines de 2016 y del 23,5% en la actualidad. Con expectativas de
inflación en el entorno del 25% para el año 2017, la incertidumbre actual es
relativa al margen remanente para que el BCRA cumpla su objetivo dual de
bajar la tasa de interés para contribuir a la mejora en la actividad económica
sin recalentar el tipo de cambio previo a las elecciones del corriente año. Por su parte, la llegada de Donald Trump al gobierno de los EE.UU. sumó
incertidumbre sobre la posibilidad de que los países emergentes puedan seguir
captando la liquidez global excedente a una tasa considerablemente accesible.
Con todo, a mediados de enero de 2017 el stock de Lebacs (sin computar
intereses) asciende en la actualidad a 628.000 millones de pesos y de 4.300
millones de dólares. Esta magnitud del endeudamiento a corto plazo del Banco
Central fue la motivación de este trabajo. En particular, se puso el foco sobre el
riesgo de insolvencia o insustentabilidad del BCRA producto de los importantes
volúmenes de cancelaciones que deberá afrontar cada semana la entidad
rectora. Estos vencimientos han redundado sistemáticamente en renovaciones
del capital adeudado, lo cual ha comenzado a generar un efecto “bola de
nieve”, por medio del cual se consolidan un peso de la deuda del 14,3% del PBI
en 2017, aún en un escenario moderado. Por la magnitud de cada cancelación
semanal, los números muestran que al BCRA se le abre la disyuntiva de no
renovar las letras al vencimiento. No obstante, esto se da de bruces contra los
preceptos monetaristas de las actuales autoridades. Por ejemplo, en la última
semana se expandió la cantidad de dinero en $35.000 millones producto de
pagos de Lebacs por encima de los montos licitados. La incertidumbre a futuro
tiene que ver con los desafíos producto de tener objetivos múltiples a partir de
un solo instrumento, y con un proceso que está evolucionando a una velocidad
inusitada en la historia monetaria de nuestro país.

 

Fuente: Undav

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