Proyecciones económicas

VariableMensualAnual
sep-18oct-18nov-18dic-18ene-19feb-1920182019
Inflación minorista 4,0%3,5%2,7%2,5%2,0%2,0%40,3%21,2%
TNA60,0%60,0%60,0%60,0%55,0%50,0%60,0%32,0%
Tipo de cambio $ / US$39,740,041,141,942,542,841,950,0

 

VariableIII-18IV-1820182019
PBI-1,5%-0,5%-1,9%0,5%

Fuente: REM


CRECE EL MERCADO AUTOMOTRIZ BRASILEÑO, PERO CON MENOS AUTOS ARGENTINOS

  • En 9 años las exportaciones argentinas de vehículos a Brasil se redujeron en más de un 60%.
  • Los autos argentinos detentan poco más del 6% de participación en el mercado brasileño.

El sector automotriz brasileño está mostrando signos de mayor vitalidad. El tamaño de su mercado viene creciendo lenta pero persistentemente durante los últimos cuatro años, aunque en su interior se consolidan cambios notables, esencialmente ligados a su relacionamiento externo. El aumento en las ventas locales es acompañado con una mayor producción, creciente exportación y, fundamentalmente, menos importación de vehículos. Brasil está importando durante los últimos años un tercio de los vehículos que importaba a principios de esta década.

Lejos de los 3,8 millones de autos patentados en el año 2013, el mercado brasileño llegó a los 2,5 millones de unidades en el 2018, y en el 2019 va por el cuarto año de crecimiento consecutivo. Sin embargo, las terminales argentinas no están logrando usufructuar esta realidad.

Los vehículos provenientes de terminales argentinas representaron durante el primer cuatrimestre del año alrededor de un 6% de los patentamientos totales en el mercado brasileño, algo más que durante el año 2018 pero mucho menos que el 10,7% que llegaron a alcanzar en el año 2011.

Fuente: Invenómica con datos de Anfavea y Adefa.

En el 2011 las terminales argentinas exportaron más de 410 mil vehículos a Brasil. Luego de tocar un piso en el 2017, se proyecta terminarán exportándole a su principal socio alrededor de 162 mil unidades durante el 2019. Es decir, en nueve años las ventas de autos argentinos a Brasil se reducirán en más de un 60%.

Este brutal ajuste en las compras brasileñas de autos argentinos viene siendo un tema importante para el sector automotriz nacional durante los últimos años. Sin embargo, es particularmente central en el marco actual de contracción en la demanda doméstica de vehículos, y genera un impacto directo sobre los indicadores productivos y de empleo del sector en la Argentina.

Fuente: Invenómica con datos de Adefa.

Es importante señalar que la caída de las compras de Brasil a la Argentina se enmarca en un contexto más amplio. Brasil viene desplegando continuamente y desde hace mucho tiempo políticas públicas que fortalecen su producción nacional y desplazan vehículos importados de su mercado, entre ellos los argentinos. Mientras que en el año 2012 los vehículos importados (de todos los orígenes) representaban un 24% de las ventas locales brasileñas, en 2019 apenas superan el 11%.

Fuente: Invenómica con datos de Anfavea.

El déficit comercial del agregado automotriz se atemperó en los últimos meses por efecto de la caída del mercado argentino y el consecuente descenso en las importaciones. Sin embargo, el déficit de divisas del sector automotor en general (y con Brasil específicamente) se ha convertido en estructural, y así las cosas cuando se dé la recuperación del mercado, esta traerá consigo nuevamente desbalances cambiarios que se acercarán al promedio de los últimos años (resultado negativo por más de 5.000 millones de dólares anuales promedio).

Los beneficios fiscales, la diferencia de escala productiva y de mercado entre los dos países, y la brecha de competitividad industrial, definen la magnitud de la asimetría e indican que el déficit comercial argentino con Brasil está para quedarse, más allá de la coyuntura.

La Argentina debería implementar medidas y negociar acciones con las terminales automotrices (que son las mismas de un lado y del otro de la frontera) y con Brasil, de modo tal de compensar la pérdida hacia atrás en el tiempo y de restablecer un sendero de recuperación de su capacidad productiva que permita alcanzar nuevos equilibrios comerciales, de inversión y de empleo. Entre los objetivos debe incluirse la recuperación la participación de los autos argentinos en el mercado brasileño.

La redefinición de la relación comercial externa del sector, particularmente con Brasil, aparece como una necesidad central.